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lunes, 19 mayo 2014
Anatemas

 

La Librera de Portbou es una colección de miradas. Una colección de voces y miradas que bajo una trama única, trama-título, ha inspirado a las veintiuna personas que participan.

232,7  grados Celsius es la temperatura a la que arde el papel impreso.

Libro publicado en el año 2014 por el sello editorial Libros de la Vorágine, La llibrera Portbou, gira en torno a la figura de una librera, medio real medio imaginaria, en Portbou.

la llibrera de PortBou

la llibrera de PortBou

La librera. ¿Quién es la librera? ¿Es un personaje real? ¿De ficción? ¿De dónde es? ¿De aquí? ¿De allá?

Nos decía Heinrich Heine: “Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres“.

Hoy nos visita Nuara López. Nuara se nos presenta como la hermana pequeña de Anton Ignorant.

Antón Ignorant es un músico contemporáneo. A partir de 1982 inicia sus actividades musicales y a partir de 1985 las actuaciones poéticas, performances y composición de bandas sonoras para cine, video-creación y espectáculos de danza.
Ignorant ha sido desde mediados de los ochenta uno de los agitadores más personales y desconocidos de la escena vanguardista barcelonesa. Suyos son proyectos como Avant-Dernières Pensées ( cuyas primeras grabaciones se fechan en 1984 ) o Audiopeste, bajo cuyo nombre editaría en 1993 su LP “El arte de cojear con la guitarra”. Ha sido también componente de Macromassa, Raeo y Secreto Metro en diferentes momentos de la carrera de ambas bandas. Es destacable su trabajo como poeta y performer.

La llibrera de Portbou

La llibrera de Portbou

No era frecuente, pero noche de Sábado, quizás en 1994, Anton Ignorant está dentro de FistBar!. No resulta frecuente — decimos — el verle entre nosotros, puesto que en FistBar! no hacemos gala de los folclorismos propios de la Villa de Gracia, citada a modo de ejemplo y sin denostar. Resultamos un lugar abierto y definitivamente comercial. De hecho, demostramos al mundo entero — entonces incomunicado y sin telefonía movil — que se podia ser resultonamente comercial y popular abrazando,eso sí, los estándares de lo que conocemos como la cultura de vanguardia, e innovando constantemente siendo fieles a unos sólidos principios éticos y empresariales. Manteniendo un respeto por el modo y por las costumbres.

A nivel estético eramos transgresoramente conservadores. Look del siglo XIX mezclado con la imageria de Excalibur, junto a  tendencias atrevidas que compartíamos con todas las capitales de Europa. Los más osados afirman que teníamos la música alta, añadiendo con envidia que se escuchaba desde la calle. Seamos sinceros desde la perspectiva que nos aportan los años transcurridos. Lo que se escuchaba “desde la calle” eran los reproductores de las televisiones de algunos habitantes del vecindario, a toda pastilla.Y el jolgorio de los asiduos a La Cava del Palau. En FistBar! se escucha la buena música que se deja oir. La música que no escuchas en ningún otro lugar. A su nivel necesario.

Esta misma noche en FistBar!, Ignorant se acompaña de Anki Toner en su entrada. Tras solicitar ambos un licor de Menta servido con hielo en nuestro servicio de bar, agradece que los altavoces escupan el “Welcome to Liberty City” de los Mark Stewart y la Mafia.

Trent Reznor o los Primal Scream no dudaron en buscar a Stewart para que grabara con ellos. En 2008,  Stewart presenta un nuevo disco de estudio después de doce años, Edit, y también un documental titulado On/Off – Mark Stewart – from The Pop Group to the Mafia, con entrevistas a personajes como Nick Cave o Daniel Miller de Mute Records.

Mark Stewart admite que vive congelado — en cierto modo — en el tiempo : “No he cambiado desde que tenía 14 años.
El catorceañero que nos habla no es el adolescente mass-media prefabricado y estereotipado que acaba de embarcarse en la edad adulta y que sale entre semana a bailar y a emborracharse. Estamos hablando de jóvenes adolescentes auto-motivados por la poesía francesa, evasores de la violencia intrínseca del fútbol, ​​radicalizados por la postmodernidad e influenciados por el punk. Es en ese momento, cuando él y sus amigos formaron The Pop Group en 1978, ya están muy por delante de la manera de componer que todavía tenemos hoy en día.No disponemos, de manera acertada, de un modo para establecer comparativas con el sonido de esta banda, aún a día de hoy.

The Pop Group combinaron un intenso agit-prop con el free jazz, con pinceladas de una Magic Band, en pleno auge de las líneas de bajo del reggae dub y los ritmos de bone funk. En su álbum Y , editado por el sello Radar, se establece la base del trabajo para lo que comúnmente se llama ‘The Bristol Sound ” – una cultura punky, basada en el hazlo-tú-misma y el jamaican bass.

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Portbou. Un pueblo fronterizo, casi tierra de nadie. Un entorno coral: playa, montaña, ruido, silencio, tramontana, exilio…

Próxima estación. Años 70. Barcelona – Portbou. Un viaje iniciático el de ese niño, con uno de sus abuelos. José viajaba en aquellos años en tren, cuando su trabajo se lo permitía. José estaba casado — o eso nos decian — con Aurea, madre de Nuria, madre de Delfín.

Aurea entre su silencio conservaba en la memoria a sus dos hermanos vivos. Matthausen y Dachau. Uno, también llamado José, con mejor suerte, consiguió escapar del primer sitio. Cuatro dias y cuatro noches corriendo a través de los campos y los montes, caminando entre las aguas de los rios para que su olor desapareciera del rastro que los perros de caza buscaban. El incesante ladrido de fondo. Cuatro días y cuatro noches vistiendo uniforme de oficial del ejército de la Wehrmacht, ya sucio y manchado de barro, sustraído de la taquilla del campo. José tenía llaves de la taquilla, a la cual tenía acceso, pues era un joven hacendoso y remendón,y el prisionero no se lo pensó dos veces. Tras unos meses internado y ver y entender lo que se cocía ahí dentro, se enfundó un par de las botas que remendaba y limpiaba, se ajusto unos pantalones, se abrochó una chaqueta de rango y cubrió su cabeza con la gorra de uniforme, evadiéndose — con un saludo — por el único sitio factible que presentaba ese particular infierno: La puerta principal. Cuatro días y cuatro noches evadido, en los cuales hubo de alimentarse de hierbajos o de tierra del suelo para mitigar su hambre, envileciendo así su condición de ser humano. Corriendo agotado por los lindares del monte hasta que es atrapado, cerca de la frontera con Suiza. ” ¡ Español ! ” grita al verse apuntado y acorralado. Y así vuelve a ser reclutado formando parte del llamado ejército de las sombras, bajo las órdenes de De Gaulle, entrando años después — como uno de los doscientos — en una ocupada París, entonces plena de francotiradores, y por ello recibiendo honores de Compagnon de la Libération, poco antes o junto a los hombres comandados por Philippe Leclerc de Hauteclocque. Un hombre anónimo, uno de los muchos hombres anónimos del siglo XX. Otra persona, su hermano — y por ello hermano de Aurea — fue padre de una hermosa mujer parisina llamada Ludie, y con peor suerte hubo de esperar al final de la contienda que asoló Europa para salir por la puerta de otro campo, situado cerca de Dachau. Convaleciente nos dejó, hace escasos años, en 2007; dos años antes que su hermano.

De todo esto narrado, no habla durante el trayecto en tren a PortBou, ciudad fronteriza, ese hombre con rango de autoridad y discreto que arriba a la frontera acompañado por ese niño llamado Delfín. A diferencia del turismo de clubes de alterne, prostíbulos, salas de fiesta y bingos que nos ofrece la portuaria ciudad de Barcelona, el turista accidental que acude a PortBou busca la sobriedad y las buenas costumbres, el lujo discreto, el servicio atento y la tranquilidad. Señor que hacía de abuelo y nieto, se limitan a pedir plaza en uno de los excelentes restaurantes y a servirse de la comida y de la hospitalidad que la ciudad les ofrece. El señor José intercambia frases con lugareños y recibe los informes de los desconocidos. Principio de autoridad y ley. Tras los entremeses, se les presenta el segundo plato. Aparecen las historias del pasado teñidas de honor. Pronto vas a ser un hombre. Que quieres ser de mayor. Llegan los postres. Vamos a dar un paseo antes de regresar.

portbou

El eterno retorno de las cosas es bien conocido por los niños. Portbou. Un pueblo fronterizo, casi tierra de nadie. Un entorno coral: playa, montaña, ruido, silencio, tramontana, exilio… Punto final en la vida de Walter Benjamin.

Walter Benjamin fue un hijo de la burguesía más acomodada de Alemania. Él mismo, en sus reflexiones, recuerda con ternura los cuentos que le contaba su madre, los cuales le sirvieron como base para una de sus teorías: «el poder de la narración y de la palabra sobre el cuerpo». Reflexionó sobre la relación que los cuentos establecían entre la tradición y la actualidad.”

Leemos de Walter Benjamin: “¿Qué nos “dice” un poema? ¿Qué es lo que el poema comunica? Muy poco a quien lo entiende. Porque lo esencial en un poema no es la comunicación ni su mensaje“. Descubrimos, abriendo — y oliendo — las páginas del libro, que esa desconocida librera de Portbou, hoy transita y se transforma en Nuara López, la poetisa, nuestra visitante, quien nos introduce a través de sus versos escritos en lengua castellana dentro del imaginario de “Las Cuatro Estaciones de la Librera

Me alejo

Hacia ti
Único y única
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Como un poema enterrado
Del silencio de las cosas
                                   hablas
Para no verme
La Librera de Port Bou

La Librera de PortBou

La librera de PortBou conoce o desconoce las historias de niños y hechos acaecidos en PortBou. Sucesos, como otros muchos anónimos, los cuales el viento catabático, frío, violentamente racheado de la zona nos recuerda. Un viento con el sonido y la compostura tu local favorito, el de suelo de calle y las paredes esculpidas y teñidas de plata, que hoy nos acoge.

La obra de la librera responde no a la llamada de un pasado, sino a la de un presente imaginario. Nos decía Thomas Jefferson:” Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado“.

Veintiuna creaciones corales ( poesía, cuento, fotografía, pintura, objeto, imagen… ) como un comercio coral de librería ideal — escogido por la prescriptora —  que forman parte de esta misteriosa librera llegada a Portbou en extrañas circunstancias.

Veintiuna creaciones sobre Portbou y una librera. Nombres conocidos y amigos de la casa — algunos de ellos parte de la historia de FistBar! — como:

Anki Toner, Jaume Benavente, Ana Briongos, Anna Maria Villalonga, Roser Amills, Sameer Rawal… Andrés Noarde, David Mauas, Mayte Duarte, Gonçal Mayos, Lluís Agustí, Lluís Barràs, Victor Imposibiloginofilo, Xavi Castro, Marcel Fité.

Las pinturas de Rita Sala. El objeto de Alba Zamora. Fotografías artísticas de Martí Sala y Xavier Mulet. O la misma Nuara regalándonos poesía de confección propia.

Conocimiento o desconocimiento expuestos en el escaparate de esta librería-vivienda… Veintiuna creaciones, un prólogo y una cubierta, la de la artista Rita Sala quien — con su bonita acuarela — ha sabido imprimir el espíritu moral y humano de la enigmática librera.

“El llibre m’ha agradat molt. Hi ha històries que les he llegit més d’una vegada. Precioses”. Cari Oriol Serres (Portbou)

Nos decía Oscar Wilde: Detesto la vulgaridad del realismo en la Literatura. A alguien capaz de llamarle pala a una pala, deberían obligarle a usar una. Es lo único para lo que ese alguien sirve. De todos y de nadie: El libro, y la librera. Curioso, diferente, amigo y amable.

Una tarde más, en compañia de visitantes y amigos, transcurre una sesión abierta, hablando de literatura y otros menesteres en FistBar!. Así Nuara coge su copa, y alzándola para brindar nos dice: ¡Salud!. Interrumpe Lluís Agustí con su excelente epílogo — o prólogo — a modo de introducción: “Es una obra que se lee en una sola lectura, como un largo trago”.

Nos visita Nuara López, La librera de PortBou y nos presenta su primera obra editorial

Nos decía Heinrich Heine: “Allí donde se queman los libros, se acaba por quemar a los hombres“.

232,7 grados Celsius es la temperatura a la que arde el papel impreso.

Bienvenida y bienvenido.

Portbou

Portbou

López, Nuara (edit.). La llibrera de Portbou. Alba Zamora, Andrés Noarde, Anki Toner, Anna Maria Briongos, Anna Maria Villalonga, David Mauas, Gonçal Mayos, Imma Torné, Jaume Benavente, Lluís Agustí, Lluís Barràs, Marcel Fité, Martí Sala, Mayte Duarte, Nuara López, Rita Sala, Roser Amills, Sameer Rawal, Víctor Imposibiloginofilo, Xavi Castro, Xavier Mulet. Barcelona: Libros de la Vorágine, 2014. 137 p. ISBN 978-84-939173-5-7.

 

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