Crónicas Monegrinas: (I) La Cúpula del Troner

Texto por Postpockotonic (Anton Sabariego, David Díaz y Christian Len)

Fotos por Ibai Acevedo, German MT y oliverchesler

Lo de cubrir por primera vez el Monegros Desert Festival se presentaba como un difícil reto para scannerFM. El gentil gesto del festival , que puso un bus para la prensa, acabó de convencernos para que un equipo de enviados especiales se enfundaran sus trajes ignífugos y marcharan dispuestos a descubrir que es eso de la Ravervena. Hubo final feliz, pero para eso tienes que leer los tres capítulos de estas Crónicas Monegrinas que hablan de un festival que es lo más parecido a Mad Max en el mundo real.

(I) El Interceptor de prensa desde la T1

Por AS

Tras la advertencia de unos veteranos monegrenses, nos plantamos en el aeropuerto con bastante antelación, no fuéramos a perder el Interceptor lanzadera que nos puso el festival  y tuviésemos que acabar gastando rodilla en alguno de los múltiples controles policiales de camino al desierto. Para hacer tiempo Christian nos ofreció un gentil refrigerio basurilla a base de pan con tomate rebullido y mordiscos de chorizo que degustamos sentados en el suelo de la T1, pasándonos por el forro esa extraña dignidad que suele aparentar la gente normal en cuanto ponen un pie en el aeropuerto (aunque hayan estado hurgando en lo más profundo de sus fosas nasales durante todo el trayecto del aerobús, tan pronto llegan a la terminal sacan el título nobiliario). Bueno, la cosa es que comimos, que uno no vive del placton ambiental y al poco subimos al bus con Francesco, un tío de lo mas majo que nos hizo cantar aquello de “una alemana, me la mene… en una tienda de campaña” hasta la alemana 1357, que fué cuando paramos en nuestra querida y cada día más olvidada Panadella: cervesita, bocata jamón y amunt. Tras unas miles de alemanas más llegamos a la Cúpula del Troner y, después de ver los cientos de coches haciendo cola para el párquing, dimos gracias a la organización por poner un bus a los periodistas y dijimos al unísono: “monegramers, sois unos tíos”.

(II) La Cúpula del Troner

Por CL

Vimos a nuestra derecha viniendo de Lleida por la nacional a la Guardia Civil en plan Main Force Patrol dando la bienvenida a una cola de autos. -“Buenas tardes, bienvenidos a Port Aventura” – decía el coronel Bubba Zanetti disfrazado de Woody Woodpecker- “Vayan pasando, eso si, sin flases de 10, jumpers, tochos con sidral o lenguas de gato. Las chuches quitan las ganas del comer”. Por algo le llaman la benemérita… Más adelante en el aparcamiento ya habían llegado los primeros elegidos a la Cúpula del Troner que bailaban en sus campamentos de piel de oso esperando la llegada de Mel Gibson o 2pac Shakur o Belen Esteban o el Yetti o TorreBruno…o vete tu a saber. Suerte que los esforzados chicos de la prensa llegábamos en el Interceptor sin trabas, directos al terraplén reservado a artistas.

Uno llega a Monegros Desert Festival con muchas expectativas. Con muchas: Estará lleno de garrulos, la gente me come mal, a partir de las 3 huele a pis, el hip hop promete, tengo ganas de ver a Pendulum por lo patillero, a Bloody Beetroots por lo gambitero, quiero sacar la cabeza por el escenario Hazard para ver si me la arrancan, a partir de las 5 va a ser duro, comeré pizza, hará calor…pero sobretodo íbamos con una expectativa sociológica, de investigación. Eso de ir de periodista por la vida (uno ve la peli de Hunter S. Thomson y se lo flipa). Así que llegabamos predispuestos a inmiscuirnos en un terreno que a priori, por lo ambiental, musical y circunstancial, no era el nuestro. Después, como verán, se convirtió en una noche maravillosa, gracias, precisamente, a una de las técnicas del maestro Gonzo.

(III) Raúl Mezcolanza aka Max Rockatansky

Por DD

Llegamos a los Monegros con el estómago lleno, refrigeraos y con una birrita doble malta en el cuerpo y ante esa euforia, después de ver cienes y cienes de coches aparcados y otros tantos haciendo cola para entrar, a Antón se le ocurre decir que “esto no es un desierto ni es nah, que hay arbustos y todo”. Estábamos pletóricos, dispuestos a comernos el infierno (doy fe que nos lo comimos, ¡vaya que si nos lo comimos! La suerte es que la arena tiene mucho hierro y vitamina D) pero la cruda realidad nos esperaba al tocar suelo. A eso de las 17h el caloraco era de cáete tú pa’ que me salve yo y desde el escenario principal nos llegaban unos retruécanos que junto el paraje y las vallas y escenarios varios decorados con banderolas nos hacían pensar más en la Cúpula del Troner que en un festival de música.

Raúl Mezcolanza nos obsequió durante todo el trasiego de pilla pulsera-ve al barracón de prensa-pilla tiquets de comida, bebidas- amórrate a un aire acondicionado con un techno de turbina de avión que nos costó digerir a esas horas. La apertura de puertas de Monegros no engaña a nadie: la primera en la frente. Techno populoso con dejes House para, por lo visto, conseguir el efecto contrario al que nos causó a nosotros, ese “Dejad que los gambiteros se acerquen a mi que les voy a saltar los empastes”. Por suerte a Dios, en su eterna sabiduría, le quedó un poco de resuello para montar en el Séptimo Día una zona VIP de lo más fetén y resolvió también darnos una acredita que nos permitía aposentar nuestros urbanitas culos en un lugar con sombra y sofás. ¡Y en alto! Cosa que a las 17h sólo te permite flipar por la cantidad de gente que se acerca al Escenario Gobierno de Aragón (guasa la del nombre la que queráis: Raúl Mezcolanza y el Gobierno de Aragón echando a los franceses), pero que en horas más avanzadas se suponía una atalaya perfecta para sacar las recortadas y defendernos de los más que probables ataques zombies. Chapeau a la organización, todo muy pensado y todo muy bien. De los pocos festivales que no te hacen pensar el clásico porquécoñonoestudiémedicina.

La fiesta estaba servida, lo de Mezcolanza desde la barrera era divertido, y auguraba una noche larguísima. Ver a casi un millar de personas levantar los brazos cada vez que el avión pedía pista -cosa que ocurría cada tres minutos- a unos 40ºC son de esas imágenes que guardaré en mi retina junto con la vez que coloqué en una misma palabra la Z y la Y jugando al Scrabble.

(IV)UMEK con un V8

Por DD

Pero atención al combo, ríanse ustedes de éxitos encadenados y polleces a la guisa. Es que a las 18h, en el mismo Bat-Escenario, mismo Bat-Festival apareció el eslovaco UMEK, adalid del techno más rocoso y destrozón de Europa. Los pueblos eslavos en general han tomado muchas cosas de la influencia alemana, es normal, lo tienen ahí al lado, pero si Alemania tiene BMW o Mercedes los eslavos tienen Skoda. Lo que en música se transforma en tomar la contundencia del techno de Berlín y ponerle un diente de oro. Acanallarlo vamos, sin más -ni menos- porque si ahora Umek se nos ha aposentado, hace unos años era una figura clave para entender ese giro al este del techno con fondo azul y estrellicas en círculo. Técnica y saber estar no le faltan pero el renovarse o morir no se encuentra en su hoja de ruta. Eso quizá es lo que le llevó a protagonizar la segunda sesión del Monegros Festival de esta edición: Seis de la tarde, desierto… ¡y qué más da! Umek, con una sesión menos exigente de lo que le habríamos oído unos años atrás pero con muchos tiros pegaos, consiguió mantener e incluso atraer a más audiencia al Gobierno de Aragón (entiéndase, el escenario). Valga como recomendación un grupo que se prodiga muy poco por estos lares y que creemos que además de haber ahondado más en esas texturas del Este darían mucho el pego en una fiesta macarra como esta: Ural 13 Diktators y me tenéis dando botes aunque sean las cinco de la tarde. ¿Que dónde estábamos nosotros? Birra en mano en la zona VIP, que saberse dosificar también es un arte.

Continuará aquí

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3 Comentarios en “Crónicas Monegrinas: (I) La Cúpula del Troner”

  • monegros press woman escrito en 29 July, 2010, 19:22

    ¡Yeah, yeah, yeah! From the monegros desert press woman. ¡Reyeah!

  • fenrisolo escrito en 23 August, 2010, 12:53

    Qué envidia dais. Genial la crónica pero una cosa: UMEK es esloveno y no eslovaco.

  • David escrito en 6 September, 2010, 17:56

    Buena rectificación fenrisolo! Gracias! Toda la razón del mundo, pero es que de lejos un eslovanos y un eslovaco se parecen mucho! :p

    DD. (el autor)

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