Entregas Mundial. Italia: Di te ho bisogno (XXX)
- Saturday, June 12, 2010, 9:38
- Actualidad, Cultura
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Si algún país justifica el fútbol en España ese es Italia. En este país no se reconocerá nunca pero España le debe mucho a Italia en cuestiones peloteras. La pasión por el fútbol. Sin ir más lejos. Le debemos esa rabia contenida clave en la rivalidad entre semejantes que justifica cualquier Mundial que se precie. Uruguay y Argentina no se han cansado de jugar entre ellos después de centenares de derbis celebrados en un siglo de historia futbolística. A España e Italia les pasa igual. Dales una pelota a los dos equipos y tendrás que insistir para que no se pierdan la hora de la cena. Dicen que se odian por quedar “machirulos” ante las chicas que miran los partidos con pasión desde la grada, pero en realidad se lo pasan muy bien entre ambos bandos. Es una cuestión de opuestos. Se deben la vida (y por tanto la muerte) como aquellos dos gemelos del film Inseparables de David Cronenberg. Sin el despreciable y típico catenaccio italiano, los clubs españoles no hubieran brillado nunca su salero en Europa. Cada vez que España se enfrenta a Italia se encuentra ante esos propios demonios que rebota el espejo. Italia gana siempre pero juega mal. España pierde pero hace lo que puede con orgullo y tesón (bueno, más o menos). España siempre tirará más veces a puerta. Pero las estadísticas se ganan siempre en el minuto 89. Italia ganó el Mundial de España 82 desplegando sus armas de siempre y con ese triunfo, más que deportivo diría que simbólico, el pueblo hispano hizo justicia y le devolvió una parte de lo que le debe. Sandro Pertini se pudo morir tranquilo aquella noche de jullio en el Santiago Bernabeu. Italia y España han escrito el guión del fútbol mundial de, por lo menos, las últimas siete décadas. En los momentos importantes de la historia del fútbol español siempre hay un acento italiano de por medio. No hay más que echar la vista atrás. Luis Suárez ganó la única bota de oro española jugando en el Inter de Milán de Helenio Herrera (que a la postre fue el gurú del Barça antes de la era Johan Cruyff). El Barça vendió a Maradona al Nápoles donde se consagró como la estrella que nunca fue en el Camp Nou. El Barça entró por primera vez en el panteón de los campeones europeos cuando se impuso a la Sampdoria en Wembley con gol de Koeman. Pocos años después el Madrid se reencontró con las glorias deportivas europeas cuando ganó la séptima Copa de Europa a la Juventus. Ahora Mourinho viene del Inter a la liga española para enseñarnos lo que es la nueva era del fútbol mundial: el que no se gana dando patadas, si no con esos chutes de inteligencia emocional tan suyos. El italo-disco de los autos de choque, ligar en el camping, el pezón de Sabrina Salerno nos abrieron los ojos al mundo. Coño, si es que nos lo han enseñado todo.
Foto: Me comentó el otro día el escritos colombiano Efraim Medina Reyes (Érase una vez el amor pero tuve que matarlo) que había conocido al gran delantero Paolo Rossi que ha sido padre a los 55 años.
Todo el mundo se acuerda de Rossi, pero el más grande fue Dino Zoff (otro récord de longevidad, una parada con cuarenta años a sus espaldas):
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