Entregas Mundialistas. Argentina: La farfolla vertical (XXIX)
- Friday, June 11, 2010, 13:27
- Actualidad, Cultura
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Argentina es al fútbol lo que el tango a la música. Despliegue de técnica al servicio de la pasión encauzada. Rancio abolengo en las formas. Argentina es el motor de nuestros recuerdos futbolísticos más tiernos. Pocas selecciones como la argentina remueven más sensaciones encontradas en nuestro recibidor de la memoria. Por edad no recuerdo ese infausto Mundial del 78 en el que la dictadura militar empujó el balón hasta el fondo de la red. Pero Argentina es protagonista absoluta del Mundial de nuestra vida, el del 86, ese en el que un Dios cósmico empujaba la pelota hasta el fondo de las mallas. Pero antes que Maradona para mi Argentina es Mario Kempes. Ese delantero zurdo que jugó en el Valencia CF con el que ganó por penaltis una final de la Recopa al Arsenal londinense en una noche de mayo de 1980. Ese Valencia de finales de los 70 que además le ganó la Supercopa de Europa al bicampeón europeo el Nottingham Forest con un equipo de lagrimilla che (la valenciana, no la argentina) formado por Solsona, Carrete, Tendillo, Saura, Botubot, Arias, Castellanos y Subirats. El mito de Argentina empieza en el banquillo con Menotti, aquel espigado Míster que tanto podía ser profesor de filosofía como reducto hippie trasnochado de un pasado con tintes new wave. Claro ejemplo de fútbol estilizado y estético que no siempre ha obtenido resultados en su país (ni en el Atlético de Madrid donde fue uno de los múltiples entrenadores fichados por Jesús Gil). Como se pudo comprobar en el Camp Nou desde aquella primavera de 1983 en la que sustituyó a Udo Lattek, el Flaco también le daba al tabaco casi tanto como el otro “flaco” que entrenó al Barça, Johan Cruyff. Otro seleccionador ganador fue Carlos Bilardo que no fumaba pero una vez le pillaron bebiendo de una botella de champagne en el banquillo, aunque cualquier salida de tono se le perdonara en el 86 cuando ganó el citado torneo celebrado en México. Claro que para entrenadores duros Daniel Pasarella, actual presidente de River Plate, que también destacó como jugador en la Argentina de entre décadas, de los 70 y 80. El quinto jugador en el mundo que llegó a copar todos los cargos directivos posibles en un club: jugador, entrenador y presidente. Defensa de sangre caliente que destacó por su capacidad goleadora con 134 goles en 451 partidos disputados que sirvieron, entre otras cosas, para conseguir los dos mundiales de la era moderna de Argentina: 1978 y 1986 (aunque a decir verdad en este Mundial apenas se le vio por sufrir una infección estomacal que lo dejó inédito en el banquillo). Despuntó en River y Florentina y después se hizo entrenador de los duros. No como el actual seleccionador Diego Armando Maradona que nada más pisar Sudáfrica ha decidido incluir el sexo entre las licencias permitidas a sus jugadores en la convocatoria mundialista. No es mala medida esa. Mejor se queden en Sudáfrica follando entre partido y partido que no aquí en España camelándose a nuestras mujeres. Si es verdad que el tango es la antesala vertical del sexo con plano horizontal. Entonces Argentina en este mundial se prevé temible.
La Hora Chanante no respeta ni lo más sagrado, ché:
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