Entregas Mundialistas. México: La ola mexicana (IX)

Mi historia personal con el fútbol del país azteca está ligada a la figura de Hugo Sánchez y al gol de Manuel Negrete a Bulgaria en el Mundial que se jugaba justamente en México en 1986. Del primero no quiero hablar mucho porque esta es una columna amable y sin pretensiones y el ex entrenador del Almería ha sido uno de mis jugadores más odiados (de cuando odiaba jugadores, vamos). Simbolizaba el instinto asesino del Madrid más potente de los últimos años, el de la Quinta del Buitre, aquel que fue realmente inalcanzable para un Barça hecho añicos a finales de los 80. A mitad de esa década, México organizó el Mundial que seguía al de España y como ya dije en su día fue uno de los más disfrutables a nivel futbolístico. Precisamente México había sido designado como sede oficial en 1983 como sustituta de Colombia que no dio la talla y tuvo que tirar la toalla a tres años vista de la cita. México tuvo que montar todo un mundial en un tiempo record pero como ya organizó el de 1970 –primer país en repetir- pues este pudo llegar a cumplir con los plazos. Una serie de terremotos en el año 85 mató a 10.000 personas y puso en peligro la organización del evento que dio inicio el 31 de mayo con un infumable Italia-Bulgaria (1-1). La selección anfitriona tuvo un grupo de lo más asequible con Paraguay, Bélgica e Iraq como contendientes (suele pasar en estos sorteos, ya verán como la combinación más fácil que usted desearía para España se la acabará llevará Sudáfrica con unos bombitos agradecidos). La verdad es que al participar en la zona de la simpática CONCACAF –Centroamérica, Norteamérica y el Caribe aportando una ristra de islas que pa qué-, México lo ha tenido bastante fácil para acceder con regularidad al Mundial. Ese dominio le ha permitido incluso gozar de la condición de cabeza de serie en algunas ediciones. En esta le tocaba por ser el anfitrión. Pero no se salió en su torneo, ni mucho menos y sufrió más de lo previsto con victorias por la mínima ante asiáticos y europeos y empate contra los guaraníes. Y eso que los partidos los jugaba ante más de 100.000 almas en el estadio en el que más partidos se han jugado en la historia de los mundiales: el Azteca de Mexico DF (11 repartidos en dos Mundiales, 70 y 86). En cuartos de final se encontraron con la Bulgaria proto-Stoichkov con Kostadinov, Petrov y Mihailov  que habían pasado como terceros en un grupo duro con Italia, campeona del mundo, y la Argentina de Maradona, la futura campeona. Pasada la media hora de partido ese gol a lo Oliver y Benjí de Manuel Negrete  dinamitó los octavos de final. El quinto mejor gol en la historia de los Mundiales según el DVD “The History Of The World Cup 100 Best Goals Soccer FIFA” que no he visto pero por el título promete horas de puro onanismo futbolero. Un clásico de los goles acrobáticos. Supongo que en el monumental Azteca se celebró como nunca con esa ola mexicana que se popularizó en ese Mundial, de tal modo que ahora se practica en estadios tan sosos como el Camp Nou. Igual tiene que ver con esa invasión de sombreros mexicanos que han invadido las Ramblas.

Inténtalo tú en tu casa a ver si puedes

Publicado por:

davidpuente ha escrito 28 posts en scannerfm.com.

Escribe un comentario

Los Gravatars son pequeñas imágenes que se muestran junto con tus comentarios. Puedes definir tu gravatar gratis.

Los textos de esta web están bajo la licencia Creative Commons Attribution 2.5
© 2012 Las imágenes, fotografías, logos, audios, canciones y vídeos son propiedad de sus correspondientes autores.