La vida en la Red Bull Music Academy (I)
- Tuesday, January 25, 2011, 20:44
- Actualidad, Opinión
- Comentar
Recuperamos las crónicas que escribió David Puente en la Red Bull Music Academy de Barcelona 2008. Si estás pensando en apuntarte es posible que esto te haga comprender que se cuece en la academia
Empieza la segunda semana de academia (I)
Desde el edificio de la Fabra i Coats, en Barcelona, nuestros chicos trabajan un montón para retransmitir cada día todo lo que ocurre en la RBMA. Pero nuestro experto en affaires electrónicos David Puente siempre se las apaña para encontrar un hueco y contarnos su particular visión de la vida entre músicos. En el interior, primeras impresiones de nuestro reportero de confianza.
La segunda semana del primer turno de la Red Bull Music Academy ha empezado con una mala noticia. Comento con Víctor Flores la muerte de Cocó Ciëlo, la mitad de los
proyectos techno-pop Silvania y Ciëlo junto a su compañero eterno Mario Ciëlo. Los diarios ABC y El País se han hecho eco de la noticia. Parece que ha sido el domingo de madrugada y en extrañas circunstancias. Se habla de asesinato con premeditación y alevosía. Flores había coincidido con él en alguna juerga en el Stardust de Madrid y en alguna fiesta en el Vademecum vigués. Por cierto, Víctor es uno de los que más trabajan en la oficina de Red Bull Music Academy en la fábrica Fabra i Coats. Es muy difícil pillarlo sin su móbil pegado a la oreja. Se encarga de la comunicación con los medios españoles y no para un momento.
Hoy hay caras nuevas. Los periodistas invitados por la Academia aportan la cuota de rostros desconocidos a la hora del comedor. Están dos días dando vueltas y se van. Por lo demás, ya nos empezamos a conocer todos en esta torre de babel presidida por el omnipresente Dios del Toro Rosso. También corren por aquí los miembros de Coder 23 que vienen en calidad de Djs de Front 242. En todo caso, han protagonizado la charla de la mañana y han explicado sus inicios con la mítica banda de EBM o funk blanco como se le llamaba entonces.
Como era de esperar han rememorado sus inicios con la banda en los que estaban más preocupados por presentar el producto que en lucirse como personas de carne y hueso que son. De ahí que le dieran tanta importancia a su imagen. Querían que el personaje eclipsara totalmente a los artistas ofreciendo una imagen de marca tan fría e inhumana. Comenzaron a principios de los 80s con sintes y esto les benefició a la hora de desmarcarse de la típica banda con guitarras. Siguieron un método de trabajo tan disciplinado como las complicadas máquinas que empezaron a trastear hace más de veinte años. La lucha contra el estereotipo rockero les acabó convirtiendo en máquinas.
Pau Guillamet, Guillamino, representante catalán de la edición de este año, sale muy contento de la charla del saxofonista norteamericano Gary Bartz. Pese a su experiencia en el mundo editorial, el iconoclasta músico Guillamet ha publicado dos álbumes en el pequeño sello Bankrobber, todavía se emociona con las visitas de los músicos que viene a ejercer de conferenciantes.
Hoy a tocado lección de historia. Al fondo de la sala aparece Gary Bartz sentado en el famoso sillón con el logo del refresco al fondo. articula sus palabras con la espalda recta del veterano de guerra que está conforme con los más de dos primeros tercios de la dura vida que lleva recorrida. Ha estado hablando de cuando tocó con Miles Davis. A simple vista parecería una batallita más de un septuagenario parlanchín, pero la lección es bien importante.
Miles era ante todo un gran líder que procedía con sumo cuidado al elegir a los músicos, pero que después les daba libertad para que cumplieran con su rol en la banda. Bartz comenta con los ojillos alterados que para ser un gran líder se requiere haber tocado con mucha gente. Cada banda es un mundo diferente con unos mecanismos precisos desarrollados, no lo olvidemos, por personitas armados de instrumentos. Otra de las premisas del músico, tal vez la lección más importante de todo el mediodía, es que antes de hacer música se debe haber disfrutado de ella. La música se paladea primero y se regurgita después.
El músico de Maryland recordó también la época segregacionista en EE.UU. y se refiere a ella como una época idealizada en la que la comunidad negra estaba más cohesionada que nunca. Un factor ese de la integración grupal, vital para el desarrollo del jazz, el funk y el blues. Por cierto, Gary reconoce que la etiqueta “jazz” nunca le ha gustado, ya que en un inicio se relacionó con música epidérmica que servía para ameniar las estancias en burdeles de mala vida. Siempre ha preferido hablar de su música como “blues”, por cuanto adquiere este vocablo tintes muchos más profundos en nuestra psique y en nuestras emociones.
Ya he oido a algunos participantes quejarse de las charlas por encontrarlas poco útiles. Dicen que cada artista aprovecha para hablar de su vida. Algunos preferirían más clases prácticas. “¿Y que es la música si no vida?”, me pregunto yo mientras escucho masticar a mi vecino de mesa la comida mexicana del día.
David Puente
Publicado por:
Escribe un comentario
Los Gravatars son pequeñas imágenes que se muestran junto con tus comentarios. Puedes definir tu gravatar gratis.



