Cruïlla 2019, un 10º aniversario por todo lo alto

El festival de los mil estilos, que se caracteriza por reunir a todo tipo de gente, ha cumplido una década con una edición redonda; con conciertos memorables y una gran cantidad de actividades que han sorprendido tanto a expertos como a novatos. Como prometía, el Cruïlla 2019 ha sido una gran fiesta popular.

Durante cuatro días el Fòrum barcelonés ha sido un espacio en el que amigos, familias y parejas han podido, entre otras muchísimas cosas, experimentar con la realidad virtual, desternillarse con los monólogos del Cruïlla Comedy, hacerse donante de médula ósea o acercarse al folklore catalán con actuaciones como la del Aquelarre de Cervera. Sin embargo, los conciertos continúan siendo el motor del Cruïlla y por eso el festival contó con actuaciones de artistas que ya forman parte de la historia de la música en mayúsculas.

El pistoletazo de salida del festival, en esta ocasión en miércoles, fue a cargo de AURORA, una joven noruega que evoca desde Björk hasta The Cranberries, que con su deliciosa actuación fue preparando al público hasta que, con la puesta de sol, llegara el plato fuerte de la jornada: The Black Eyed Peas.

The Black Eyed Peas · will.i.am

Los californianos, que hacía diez años que no pasaban por la ciudad condal, saltaron al escenario con media hora de retraso, pero la adecuada “Let’s Get It Started” hizo devolver la sonrisa –y el ritmo– a todos los presentes. Desde el primer compás la exaltación del personal fue tal que incluso la falta de Fergie pasó desapercibida. J Reysoul (aka de Jessica Reynoso) se ganó al público con su espectacular voz y una emotiva versión del clásico “Finally” de CeCe Peniston. Will.i.am y Taboo tuvieron tiempo de coquetear con el público a base de discursos picantones en español y aún hubo tiempo para que sonara el riff del “Smells Like Teen Spirit” de Nirvana, una estupenda versión del “(I’ve Had) The Time of My Life” y toda su retahíla de hits. Cabe destacar el “Scream & Shout” de will.i.am con Britney Spears y las clásicas “Where Is The Love” y un “I Gotta Feeling” de un cuarto de hora de duración. Un recital espectacular que nadie quería que acabara. Los miembros de la banda, los primeros.

Durante la jornada del viernes el Fòrum el reggae y el indie rock fueron los estilos protagonistas. Bastille se ganaron al público con un más que decente repaso de su carrera en un setlist en el que incluyeron solo tres temas de “Doom Days”, su reciente álbum. La épica “Pompeii” y su “Of the night”, versión del mítico “The Rhythm Of The Night” de Corona fueron el broche de oro a una actuación que encandiló a todo el mundo. En esta jornada se dio una situación extraña. La banda más esperada por la sección adulta de la concurrencia no tocó en el escenario principal, sino en el Cruïlla Enamora.

Garbage, la banda liderada por la carismática Shirley Manson, volvió a Barcelona 14 años después aunque, por lo que comentó en varias ocasiones, ella no lo recordara. Shirley estuvo desinhibida. Una de las mujeres más importantes del rock alternativo de los noventa dio una lección magistral de empoderamiento femenino con su actitud, sus palabras y los himnos que lleva interpretando durante casi treinta años.

Garbage · Shirley Manson

“Stupid Girl”, “Dumb” y un “Wicked Ways” con mash-up del “Personal Jesus” de Depeche Mode incluido se intercalaron con los temas nuevos que está a punto de empezar a grabar. Aún así, la traca final fue eso, de traca: “Vow”, “I Think I’m Paranoid”, “Cherry Lips (Go Baby Go)”, “Push It”, “Only Happy When It Rains” y “When I Grow Up”. No hace falta decir nada más. Bueno, sí, prometió volver a Barcelona en 2021.

Garbage · Duke Erikson

El sábado, última jornada del festival, se presentó nublado. Un Seu Jorge más pausado de lo anunciado nos regaló sus versiones de Bowie en una extraña atmósfera gris y nublada. A continuación, los coloridos Years & Years animaron a los asistentes aún a pesar de un breve pero intenso chaparrón. Afortunadamente, tal como llegó se fue y la fiesta se reanudó en un pispás. Después de “King”, su gran hit, fue el turno de Dorian. Los barceloneses juegan en casa, y dos años después de haberse estrenado en el Cruïlla, volvieron para deleitar a sus fans y a ellos mimos con confeti y con “Cualquier Otra Parte” y “Tormenta de Arena”.

Seu Jorge

Pero bien, llegó el momento más esperado. El cabeza de cartel más importante de la historia del Cruïlla: la mismísima Kylie Minogue. La australiana más internacional no se hizo de rogar y, después de una original introducción en la que varios de sus bailarines y ella misma salían de unos armarios de cristal, empezó a sonar “Love at First Sight”. Ataviada con un discreto conjunto blanco, continuó con “I Should Be So Lucky” entre neones fucsia y, bien, ahí la tónica de la actuación quedó clara. A medio camino entre un concierto de pop y un musical, Kylie fue sucediéndose entre escenografías, vestuarios y coreografías. Kylie fue tan diva como cercana y después de “In Your Eyes” o “Slow” cantó casi a capella –la acompañó tan solo una guitarra– el primer minuto de “Can’t Get You Out Of My Head”. Unos cambios de vestuario y una coreografías al más puro estilo Grease más tarde, Kylie hizo subir a Laia, una adolescente del público, al escenario. El momento fue entrañable, tanto, que Kylie llegó a soltar lágrimas de emoción. Pero show must go on y con él el final del musical pop. “The Loco-Motion” y “Spinning Around” pusieron el broche de oro al recital, la jornada y la décima edición del festival.

Crónica de Laura Villanueva  |  Imágenes de Toni Rosado

Please follow and like us:
error

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.