Tras un mes de diciembre empeñado en repasar los mejores discos del pasado año, en enero se abre la inscripción para participar en la carrera que a finales de 2014 encumbrará a los mejores discos de este recién estrenado año. Es precisamente este primer mes el peor de todos si quieres optar a un puesto privilegiado en dicha lista. No obstante, empezamos a ver la luz con algunos nuevos lanzamientos, aunque no se si esta sería la mejor expresión para el disco que destacamos esta semana.

Desde las cenizas de diversas bandas de Dublín y tomando el nombre de la mítica canción de Big Star nacen September Girls, banda formada por Paula Cullen (voz y bajo), Caoimhe Derwin (voz y guitarra), Lauren Kerchner (voz y teclados), Jessie Ward (voz y guitarra), y Sarah Grimes (percusión). Su álbum de debut “Cursing the sea” viene precedido por un gran revuelo en UK, con el lanzamiento de varios singles y EP’s que ahora se han materializado en un largo muy esperado por la parroquia británica.

Temas como “Green eyed” incluido en el álbum y “Wanting More” anunciaron lo que se nos venía encima el pasado año y con la publicación de su debut no han hecho más que confirmar las expectativas. September Girls rememora a aquellas girl bands de los sesenta-setenta en que todas sus integrantes cantaban, donde los temas pop son la base de un sonido sepultado bajo capas caleidoscópicas de batería, guitarras anguladas y reberbs de voces bañadas por un tinte oscuro, mezcla de post-punk y garage rock a partes iguales.

En definitiva, September Girls vienen a sumar en la lista de bandas de noise pop con regusto a Phil Spector, con influencias que van desde La Velvet Underground o The Cure a The Jesus and Mary Chain o My Bloody Valentine. Según ellas, “September Girls recuerdan al sonido de un viejo transistor de radio en un cine rural“. Sin duda, una apuesta en firme para los amantes del shoegaze hipnótico, dreamy y los pedales ahuecados por agujas de tacón. Temas como “Heartbeats“, “Talking” o “Green Eyed” bien valen una buena escucha.