“Lo que nos molesta es el reduccionismo”, ese fue el titular que extrajimos de la última entrevista con Vetusta Morla, donde se referían a que siempre se les acuse de parecerse a Radiohead. Y es que de la banda de Tres Cantos se han dicho tantas cosas que muchas de ellas se han convertido en tópicos.Pero hay que ser justos, Vetusta Morla se ha convertido actualmente en el grupo indie más gordo de España. El comodín de los festivales. Ese grupo que sabes que te va a vender un buen tanto por ciento de abonos de un festival. Una banda con un muy buen directo que tiene al público entregado en los conciertos. Un grupo que en el difícil plano donde se sitúa (es delgada línea entre el supuesto indie y el supuesto mainstream) firma buenos discos. Y todo eso levanta ampollas y da que hablar, y sencillamente corrobora que es una banda grande, que està donde està por que se lo merece. A partir de ahí, hablar es gratis.

Su tercer disco de estudio “La deriva” confirma y reconfirma a esta banda como una de las más potentes, trabajadas, con ideas y con más ganas del país. Un trabajo planteado como la idea de un tránsito intermedio entre un “crack” y un punto de llegada, casi siempre desconocido. La deriva como espacio donde el cambio y la transformación son posibles, asumiendo al mismo tiempo temores, miedos, nostalgias y esperanza por el tiempo que se aproxima.

Armadas sobre esta idea, las doce canciones que componen el disco son hijas de sus circunstancias emocionales, sociales y políticas y responden a ellas con un carácter sonoro más crudo y frontal donde la base rítmica cotiza al alza, se reducen los elementos y se incide más en la arista que en la ensoñación. También las letras cambian el tono, y aunque no se renuncia a la sugerencia que deja espacio al oyente, sí se diluye la carga metafórica y poética habituales en sus textos en favor de la crítica, la ironía y hasta el humor. De ahí grandes temas como sus dos primeros singles “La Deriva” y “Golpe Maestro“, así como “Fuego“, “La Grieta” o  “La mosca en tu pared“.

La reflexión es sencilla: más Vetustas y menos Bustas.