Volvemos otro sábado al mediodía. Esa hora tonta de la semana en la que te encuentras mirando en la parte de atrás del retrete para traerte algo que dignifique tu actividad higiénica. Un discazo de subir el volumen y dar a entender a tus vecinos que sigues siendo un rebelde, que no estás con una diadema en el pelo, guantes rosas y un ligero asomo de hucha mirando la jodida parte de atrás del retrete (el 65,8% de los encuestados en USA no saben que existe una parte de atrás del retrete #FYI).

Pues qué queréis qué os diga de este segundo largo de The Horrors, pues que peñucia como el menda se tiene que tragar sus palabras. Y es que la pose hipermegaexagerada de este grupo londinense es más de postín incluso que la de los Strokes, tan cuidada la imagen que se pasan, faro para quinciañeros y quincieañeras que no saben si sacarse un moco o jugarse otro Fifa. Parecen 5 Kents PeloCrepaos con pantalones pitillo a juego (Barbie GrupiTragaAlmohadas y laca no incluida) y eso me alejó de su primer disco. Me molestaba sobremanera la exageración por demostrarse a sí mismos que con un look cuidado se monta una banda. ¡Pero aaaaamigo! Resulta que van y sacan este Primary Colours y uno escucha Sea Within a Sea, y entonces y sólo entonces, te ganas un collejote de tu Pepito Grillo que te dice: “Toma, por capullo”. Así que sí, si me pasan ustedes un poquito de pan me tragaré mis desplantes a The Horrors porque este disco no sólo tiene Sea Within a Sea, que salvaría cualquier disco, sea dicho de paso, sino que demuestra un aplomo, un poso, un saber hacer música. Un disco de la última banda de la cuál me podría esperar un disco así. Ah espera, que es que se los produjo el Master del Universo, el He-Man del trip-hop Geoff Barrow. Acabáramos. Abro debate, ¿Primary Colors lo coantamos como segundo disco de The Horrors o como cuarto de Portishead?

De todas formas subid el volumen que esto es un discón!