EELS impone sus reglas en Razzmatazz y sale vencedor

Crónica del concierto de EELS en Razzmatazz 1, viernes 6 de septiembre de 2019

El pasado viernes Mark Oliver Everett volvía a Barcelona escondido bajo ese genial proyecto que es EELS. Poco más de un año es lo que ha tardado en volver para hacer ejercicio de reflexión personal con “The Deconstruction” y hacer vibrar a un Razzmatazz que lució una muy buena entrada y así inaugurar el nuevo curso con un repaso más que satisfactorio a las más de dos décadas que el californiano lleva en el negocio, alternando los viejos clásicos de su brillante discografía, con muy pocos de este último trabajo.

Al ritmo de Rocky, Mark Oliver asalta el escenario escoltado por su banda. Tejana ajustada, gafas de sol, sombrero y esa peculiar chulería que va entre lo guay y la sencillez, para arrancar con una notable Out In The Street de The Who. Le seguirían dos covers más, siendo el Raspberry Beret de Prince el que se llevaría la palma.

A partir de aquí, un viaje con guiños a los grandes himnos de la banda que dirige el señor E. Bone Dry, Today Is The Day o You Are The Shining Light serían las únicas concesiones a “The Deconstruction”. La primera parte del setlist fue colosal gracias a temas como Flyswatter, Dog Faced Boy, o cogiendo por primera vez la guitarra para una tierna, I Need Some Sleep llevada a cabo con una fragilidad extrema que terminó en una gran ovación.

Nos acercábamos a territorio primitivo, casi rozando el country con Prizefighter y nos arrollaban con una brutal versión del She Said Yeah de los Rolling Stones. Un viaje de emociones que Mark dirigió a la perfección con su carisma. Le dio a la pandereta, castañuelas y bongos, mostrándose cercano y hablador en todo momento, e incluso bromeó con los que no dejaban de hablar mientras la gente les pedía silencio. Novocaine For The Soul, Souljacker Part I, I Like A Birds y P.S. You Rock My World es un final que muchos hubiéramos firmado, pero solo era la antesala de un primer bis que corrió a cargo de una exquisita Fresh Feeling que sonó a gloria.

Pero sí, aún hay más, ya que la banda volvía a salir para un segundo bis que arrancó con el buen rollo que transmite Mr. E’s Beautiful Blues, inalterable veinte años después. Oscura y contundente sonó Fresh Blood, los aullidos a lo hombre lobo de Mark desataron los últimos coletazos en el escenario de un rockstar que se mete a la perfección en el papel.

Ya sin E en el escenario la banda remataría la faena con The End de The Beatles, poniendo punto y final a una noche donde el setlist de Eels volvió a ser más que generoso a partes iguales de cantidad y calidad.

Crónica de Manel Ferrer | Imágenes de Toni Rosado

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