Por Alberto Noriega (Pinche DJ)

Forest Swords
Bosque con espadas, literalmente

Matthew Barnes continúa su evocativa exploración sonora. Territorio en el que el artista pulula por el ambient, downtempo dub, líneas con virtuosos instrumentos y voces al compás de una cadencia y beats que hacen de su trabajo algo reconocible y harto evocador; sin embargo, su nuevo material está generando murmullo digno de todo un tercer álbum, el que se compara irremisiblemente con “Engravings” (Tri Angle, 2013).

Al Sónar viene con un aura de misterio, la apuesta visual y escénica fue creada para la ocasión y se acompasaba a la perfección. Al menos yo permanecí en continuo e intenso vaivén. El escenario del SónarHall con su obscuridad y cortinas rojas inmensas era el sitio idóneo. No se sabía si haría un repaso a sus temas más importantes o si nos daría un avance de su tercer disco. A mi no me importaba demasiado ninguna de las dos opciones. Lo que sí pudimos ver es la calidad y técnica de Barnes y la buena relación que mantiene con el Festival al siempre ofrecer un viaje por un territorio inexplorado.

Empezó con su música en 2009, un año más tarde conquistó a la crítica con el single “Rattling Cage” y con el EP de “Dagger Paths”. Su precisión (y su ‘tinnitus’, el persistente zumbido que nos deja cada año el festival) le hacen trabajar como si cocinara sus tracks a fuego lento, sigue trabajando en otra de sus pasiones y también en su profesión: el diseño gráfico. Su gran golpe lo asestó con su álbum “Engravings”. A partir de esto se ha dedicado a hacer lo que ha querido, música para cine, para videojuegos como el Assasin’s Creed, un documental sobre el cambio climático que también contaba con música de Massive Attack y de Young Fathers. Para el segundo álbum de Forest Swords, “Compassion”, la inspiración viene a raíz de los tumultos mundiales que ocurrieron a partir de 2010.

Princess Nokia
Princesa neoyorquina

De origen latino y de un un barrio como el Spanish Harlem, Destiny Frasqueri es una voz sincera y sin bling. Talento y fusión de sus orígenes afrocubanos y yorubas. Fraseo hipnótico y sensualidad que conquistó y asaltó al stage conocido como el Village. Es regente de la calle de NY, de ahí que se autodenomine princesa y colabore con colectivos de rap como Ratking y tenga un moniker como Wavy Spice. Trap y r&b, muchas herencia latina, dedicó unas palabras en castellano, cómo no y se notaron sus raíces yorubas con su directo en el escenario más grande del festival en su edición diurna. Masiva asistencia para el escenario más soleado.

Nacida en 1992, mismo nombre del mixtape con el que se dio a conocer, y vídeos con producciones muy distintas como “Kitana”, (con A-Trak en la producción), “Brujas” (con cánticos y ritmos que evocan su origen yoruba), “Tomboy”, un poderoso tema que consigue transmitir originalidad, carisma y ganas de abrazar lo mejor del trap y del hip hop clásico.

Comprometida con temas de género y con un dar un mensaje empoderador (fundadora del Smart Girl Club), Princess Nokia es un fichaje muy necesario e interesante para un género musical que peca de banal, autocomplaciente y sibarita. Es básico saber de dónde viene uno y a dónde quiere ir. Ella parece tenerlo bastante claro.

De momento vino a Barcelona y conquistó el más soleado de los escenarios. “Al principio estaba obsesionada con el individualismo, la idea de ser como todos los demás me mataba por dentro”. Sus canciones y su apoyo notorio a homosexuales, transgénero, feminidad y sexualidad en general ha provocado que la miren con buenos ojos y le ha granjeado el apoyo de otros raperos LGBT como Mykki Blanco y Le1f.

Hay que saber: Princess Nokia es un colectivo (quizás el ‘slogan’ de Nokia, ‘connecting people’, explica sus intenciones con este proyecto).

Con Princess Nokia puedo proyectar los aspectos multidimensionales de mí misma que no podía expresar con el nombre de Wavy Spice. Puedo aventurarme en cualquier terreno musical o en el personaje de mi elección sin confusión. Las etiquetas no importan. Mi nueva música es cósmica y tridimensional. Princess Nokia es sonido, es progresión, es todo lo que soy”.

DΔWN
Creatividad desbordante

Además de entrar y saludar a los periodistas en la sala de prensa con un: “Pero por qué estáis tan callados y concentrados todos. Sois geniales, gracias por su trabajo”. Es uno de los grandes descubrimientos del jueves. Artista de una madurez rara de ver. Es la apuesta por la innovación y la complejidad de texturas y tempos.

La audacidad de la puesta en escena. Las ganas de llevar el r&b contemporáneo a nuevos lugares, como al Village. Explorar y transformarse de camino ante nuestra atenta mirada. La revista FACT se quedó en 2015 con su nombre. Éste, con ese triángulo o delta griega. Ya tuvo premio a mejor disco. Y, cada año más, sus lanzamientos sorprenden y enamoran a la crítica. Viene de sacar un nuevo trabajo con el título “Redemption”. Fue una de las grandes sorpresas para el primer día del festival. Su talento es tan grande que no dudó en experimentar, alejarse un poco del mainstream que tenía toda intención de encumbrarle.

La artista, que creció en New Orleans, cuenta con el apoyo de personalidades muy creativas que van desde Sean Combs, P. Diddy; hasta Machinedrum en la producción; además de haber sido miembro del extinto colectivo Danity Kane. Ahora se acaba de acercar al sello Fade To Mind, casa de otras propuestas de vanguardia como Nguzunguzu o Future Brown. Su desapego a las tendencias más comerciales le abre las puerta ahí donde va. Ella canta, produce, elige su vestuario y decide su puesta en escena. Una mente creativa detrás de una voz capaz de ser todo un referente del r&b contemporáneo. Tras la ruptura de Danity Kane con Puff Daddy en 2009, Dawn formó otro grupo con Diddy y ahora se llama Diddy-Dirty Money.

HVOB
En busca de la perfección visual y sonora

Una de las apuestas más acertadas para un festival de día. En parte porque daban la bienvenida al atardecer y lucía mejor la parte visual de un proyecto interesante, gran coherencia y exquisitez visual y sonora máxima. Beats futurista a mid-tempo que mezclan un techno casi desnudo al servicio de unas voces melódicas y que evocan lo mejor del pop. HVOB son Anna Müller y Paul R. Wallner, no están solos, pues prima la parte visual de toda propuesta musical. Así, la experiencia es total e inmersiva. La parte artística en lo visual viene de la mano del vienés Clemens Wolf y de VJ Lichterloh. Juntos han creado el álbum “Trialog” que extiende a sus canciones a otros ámbitos artísticos como el de la instalación, lo que hace de su puesta en escena un evento imperdible y una de las colaboraciones más maduras y que serán harto comentadas por todos que se la encuentren de sorpresa.

Pop contemporáneo y una apuesta por un concepto que quiere un lugar propio y que no deja ningún aspecto al azar. Estructuras intrincadas y minimalistas, ese es el juego. Además de una combinación a dos voces y a cuatro manos en la producción. Han conseguido acercar a Barcelona una propuesta auténtica y con un poder transformador para una industria musical que no para de avanzar en la forma de fusionar y de experimentar con el ‘beatmaking‘ que hace de Sónar todo un placer para los aventureros musicales.

Llevan dos discos y cada uno hace pensar que es un proyecto que sigue expandiéndose y de gran potencial y repercusión. La banda se formó en 2012 tras la ruptura del grupo Herbstrock.

Su primera publicación en Soundcloud atrajo la atención de Oliver Koletzki del sello independiente de Berlín “style before talent”. Después del éxito internacional del tema “Dogs” en 2014 fueron nominados para el Amadeus Austrian Music Award, nominación que rechazaron de inmediato alegando que no aceptarían “un premio bajo una categoría, pues les parece una torpe manera de hacer marketing”. Después de una gran expectación en Sónar y su exitoso paso por otros festivales como el Melt, Berlin Festival, SXSW, Fusion, CTEMF, Amsterdam Dance Event y el FM4 Frequency Festival en Austria. Y así hasta viajar a más de 30 países. Siguen presentando su “Trialogue” junto con el VJ Lichterloh y el artista visual Clemens Wolf como socios imprescindibles. Trabajo colaborativo que pretende hacer una obra de arte colectiva con el público del Village siguiendo atentamente con los oídos, ojos y pies el encantador live de HVOB.