Jay-Jay Johanson, genial sutileza en Razzmatzz

Jay-Jay Johanson, genial sutileza en Razzmatzz

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viernes, 11 diciembre 2015
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Texto: Manel Ferrer
Fotos: Toni Rosado

El primer de los dos conciertos que el sueco Jay-Jay Johanson tenía previsto en nuestro país fue una auténtica fiesta de sensibilidad y post rock heterodoxo. Si más no, la culminación de más de dos décadas nos lleva hasta Opium, recientemente publicado y con una gran aceptación a partes iguales por público y prensa. Este nuevo trabajo del talentoso Johanson solo fue la excusa perfecta para hacer de una noche de martes festivo, una velada que no dejaría indiferente a nadie.

Jay-Jay Johanson, sala Razzmatazz (diciembre 2015)Acompañado de un excelente músico a los teclados y piano, un batería y unas visuales más que acordes en blanco y negro, el sueco desengranó a la perfección hasta cuatro de las once piezas que dan grosor a “Opium”, centrándose en toda una trayectoria y no tan solo en un disco, rescatando un gran puñado de piezas a una carrera intachable.

Abriendo con una sugerente ‘I love Him So’ rápidamente dio paso a ‘It Hurts Me So’, rescatada de aquel increíble debut de la mano de “Whiskey” (1997) con el que nos maravilló con un trip-hop de paisajes intimistas que recordaban que no solo grupos como Tricky o Portishead eran los reyes de la escena. Esta no fue la única concesión que hizo a “Whiskey” ya que ‘I’m Older Now’ y ‘I Fantasize Of You’ fueron de los platos fuertes de la noche.

Jay-Jay Johanson, sala Razzmatazz (diciembre 2015)Los ritmos sugerentes cogen forma y las composiciones llenas de armonía de un synth-pop que navega entre el romanticismo, se van enlazando con ‘Mr Fredrikson’, ‘Dilemma’ o una sugerente ‘NDE’, copa en mano y derroche de voz que solo era interrumpido por los aplausos de un público entusiasmado y entregado en un brutal silencio. Uno de los momentos llegó de la mano de ‘On The Radio’ con un solo a piano y un a capella mágico, una vez más vimos el derroche de voz del sueco, nunca con vacilaciones. Sencillez, humildad y disfrute por parte de un artista que no se guardó nada.

Al presentar ‘Tomorrow’, Johanson se sinceró y explicó que un día de vuelta a casa, al salir del estudio de grabación en el metro de Estocolmo, dejó pasar un tren por escuchar a un músico que estaba tocando a los Beatles en los andenes, después de tocar ‘Yesterday’: “Volví corriendo a casa para ponerme a componer esta canción.” Exquisiteces como ‘Far Away’, ‘Driftwood’ o la muy aplaudida Believe In Us rescatada de aquel “Poison” del año 2000 se fueron sucediendo mientras el sueco se atreve a bailar tímidamente mientras bromea con su teclista, también encargado de las basas rítmicas.

Jay-Jay Johanson, sala Razzmatazz (diciembre 2015)

La cosa iba llegando a su fin, no sin antes dejar un momento de genial sutileza con ‘On The Other Side’, donde la increíble voz del sueco se funde entre un melancólico piano que desnuda la sensibilidad de una sala cautivada por la voz de un hombre que se deja llevar por las emociones, finalizando cada tema con un brillo en los ojos, como si esto no fuera con él, como si éste fuera su primer concierto. ¡Increíble! ‘Hawkeye’ y ‘Moonshine’ serían las encargadas de culminar unos bises que daban por finalizada una autentica masterclass de poco más de hora y media de elegancia y saber estar sobre un escenario.

Jay-Jay Johanson, sala Razzmatazz (diciembre 2015)

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