Empieza el 2018 igual que acabamos el 2017; con la incertidumbre de saber qué sucederá con Video Instan, el mítico videoclub de Barcelona. Uno de los lugares que ha aportado más que ningún otro a la conservación y divulgación del mundo cinematográfico de forma ininterrumpida.

Si nos remontamos a 1980 -como si fuéramos en el Delorean de Doc en Regreso al futuro III-, nos encontraremos en la calle Comerç de la ciudad condal, donde abrió por primera vez el primer videoclub de España. Los artífices fueron Jenaro y Aurora, unos visionarios de la época, amantes del cine y curiosos de la tecnología de aquellos años. Por aquel entonces, se embarcaron en diferentes viajes por ciudades europeas para estudiar el funcionamiento de estos establecimientos.

El resultado ha sido más de 37 años abiertos al público; 37 años de funambulismo al más puro estilo de Philippe Petit en Man on Wire, 37 años bajo el lema “se compra todo lo que se edita en España y si no se vende nada, se guarda todo”. Y así, han creado un archivo personal de más de 45.000 títulos (8.000 de los cuáles son VHS), cifras que les convierte en merecedores del archivo doméstico más grande de Europa.

Video Instan

Video Instan

Sus clientes son sus mejores valedores, y ellos les regalaron el mejor eslogan habido y por haber: “si no está aquí, es que no está”.

Grandes adversidades han hecho tambalear su proyecto, como por ejemplo; plataformas de alquiler online o de video bajo demanda, la piratería y una subida de más del 50% en el alquiler de su local. ¿Cómo sobreviven a ésta Tormenta Perfecta que lleva tanto tiempo azontándolos? Creando ciclos de cine, cine forums y presentaciones de DVD’s de grandes películas como, Estiu del 1993, Timecode, La propera pell y Rastres de Sàndal entre otras.

Esperemos que el propósito de año nuevo se cumpla y que los amantes del cine podamos seguir disfrutando de sus instalaciones y su material cinematográfico, que tanto nos ha regalado durante todo estos años.
¡Larga vida a Video Instan!