Los habituales del Primavera Sound saben que en el Auditori se ejecutan algunos de los mejores conciertos de cada edición. Por allí pasó este año Daniel Johnston, el músico maldito que ha conseguido anteponerse a una frágil salud mental componiendo canciones que muestran un universo sonoro y estético muy particular.

Figura de culto, el de Sacramento vive una segunda juventud cargada de reconocimientos y homenajes y su vertiente como artista plástico se ha hecho hueco en galerías de arte y exposiciones por todo el mundo. Volviendo a lo musical, descubre o recupera su reciente directo en el festival el pasado viernes, dónde sigue persiguiendo el eco de los Beatles.

Foto de Xarlene