Pasada la medianoche, Death Grips llevó al escenario ATP su propuesta, en que la violencia del punk se pone al servicio del hip hop y resulta en una de las bandas más intensas y peligrosas de la actualidad. La verborrea de Stefan Burnett está al frente de un grupo de actitud desafiante que esquivó grandes discográficas para ofrecer su disco en Internet.

Lo escuchamos en discos como “The Money Store” o “Exmilitary” y lo hemos visto en Primavera Sound: algo que se encuentra entre la ética combativa del hardcore y el aplastante poderío de grupos como Public Enemy.

La foto es de Montecruz Foto en Festsaal Kreuzberg (CC BY-SA)