Este jueves colgó el cartel de SOLD OUT este grupo Post Punk ruso de la mismísima Rusia, cuna de todos los malos de las pelis; los polvorones; la ensaladilla; el programa aquél de TV3 que acuñó el término moderneo “a casa nostra”; y sí, escritores de libros que van la hostia de bien para robarle a uno la cartera, para calzar una mesa o para catear Literatura en el insti. Siendo como es, nuestro conocimiento de ese peazo de trozo de tierra que se extiende hasta tomar por culo a la derecha uno se pregunta… ¿cómo cojones Motorama consigue llenar la Sidecar?

He de reconocer que conocía al grupo en cuestión gracias a una de esas buceadas interminables por la red, me flipó bastante su primer EP “Horse” (2008) y me dije para mis adentros “¡leñes! Se hace post punk joydivisionero en Rusia…” a lo que vino inmediatamente la siguiente reflexión: “¿y yo qué mierdas sé de lo que se hace o se deja de hacer en Rusia?”. Con lo que a la que me enteré del concierto de Motorama en Barcelona tuve que indagar y saber qué había detrás de todo esto: ¿Putin, el KGB, cuatro visionarios que hicieron un Erasmus en San Petersburgo? Si la respuesta a estas opciones hubiera sido , estoy más que convencido de que el concierto hubiera sido un chufo, pero la sala no sólo estaba llena, la peña que acudió estaba entregada, se sabía las letras y había un aire extraño de ver en un primer concierto de banda no muy conocida, esa conexión grupo-público tan difícil de conseguir. Y es que aaaaaamigos, detrás del concierto está cooncert.com, una plataforma social que le da un giro de 180º a la manera de hacer de promotor. Es la misma gente quien plantea qué grupo quiere ver, se estudia la propuesta, se apunta la peña al evento y si hay suficientes fans pues Avanti Populo!

Desconocemos si el hecho de elegir traer a Motorama es una demostración de músculo por parte de la gente de cooncert o es simplemente dejarse llevar por la petición popular, pero lo que está claro que un concierto así, con una banda así, viniendo de un país así del que conocemos lo que conocemos… O es así, o no se puede realizar. Por poner una comparación: Es como si Nudozurdo hace un concierto en Moscú y peta el garito. Es por ello que saludamos la propuesta de cooncert y le deseamos lo mejorcito de lo mejor. Y que sigan llenando salas en Barcelona, que buena falta hace.

Por lo que se refiere exclusivamente al concierto, hay que decir que resultó más que correcto. A nivel personal, como ya he dicho, me flipó mucho su primer EP ‘Horse’, pero después a Motorama le pasó lo que por otro lado les ha pasado a tantas otras bandas revivalistas del postpunk oscuroso, a saber:

  1. Demostración con su primer trabajo que saben de dónde viene el asunto, rinden homenaje como Dios manda a quien se tiene que rendir homenaje y sale un disco resultón.
  2. El oscureo está bien, pero estar depre por todo constantemente es jodidamente agotador y te deja de seguir en Facebook hasta tu abuela. En tu segunda grabación ya hay algo más de ritmos programados y algo huele ya a Franz Ferdinand.
  3. Lo del grupo parece que funciona y cada vez ves más cerca lo de abandonar el mundo de las becas y vivir de la música. Evidentemente no te quieres suicidar y cuando vas a garitos como el Razz, lo más cerca que están del oscureo se queda en Love Will Tear Us Appart y Firday I’m in Love. Entonces aparece el sempiterno dilema… ¿Cuántos discos vendió Joy Division y cuántos New Order? Decisión: que la chavalda se lo baile haciendo ondear sus flequillos y sudando sus camisetas de Bauhaus compradas en el H&M.

Pese a este Via Crucis sufrido por bandas como Interpol, Editors y también Motorama, el concierto estuvo chulo. Al frontman le falta un punto más de rodaje en escenarios, pero en definitiva todo fluye correctamente. El cantante tiene una voz que como cierres los ojos ves a Ian Curtis bebiendo Vodka en la Plaza Roja y la banda suena francamente bien. ¿Que no hace falta ir hasta Rusia para escuchar este Post Punk bailoso? Cierto, pero el pueblo ha hablado y es soberano.

Amén.