Así vi(vi)mos el Low Cost 2010
- Tuesday, July 27, 2010, 12:38
- Críticas de Conciertos, Opinión
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Antecedentes: en 2009 se celebra en Alicante la primera edición del Low Cost Festival. Es un festival pequeñito que se organiza con mucha ilusión. Dos noches, pocos grupos, un solo escenario y Juliette Lewis como cabeza de cartel.
La edición 2010 promete grandes cambios, siendo el más importante el traslado del festival desde Alicante a Benidorm. Pero aparte de esto, hay mucho más: tres escenarios, un aumento exponencial en el presupuesto y en la cantidad y calidad de los grupos, y en general una sensación de órdago a la grande, de ambición, de evento que quiere consolidarse como una alternativa de peso en el actualmente convulso y sobresaturado mercado festivalero de verano.
La propuesta de grupos parece interesante en principio. Un buen equilibrio entre bandas nacionales de distintos tamaños, desde los grandes que están hasta en la sopa (Lori Meyers, Love of Lesbian o Los Planetas) a gente más modesta, de carreras más incipientes y más cara de ver (Hola a Todo el Mundo, Boat Beam, Montevideo, Arizona Baby, Polock), y gente de fuera que igualmente se organiza en diversos estratos de popularidad e interés, variedad muy importante para que cualquier cartel se sostenga y fluya.
Porque en principio uno podría pensar que un festi que tiene como cabezas de cartel a The Raveonettes, Editors y Placebo no va a ser nada del otro jueves, pero la variedad refresca y oxigena, y así uno puede pensar “que carajo, es verano y todo el mundo en un momento u otro se ha pegado unos bailes escuchando “The Bitter End””. Así que desde scannerFM en principio, y más recordando lo bien que nos trataron los de la organización el año pasado, llegábamos a esta nueva y renovada edición del Low Cost con ganas y expectación. Tener que pasar dos días en Benidorm nos daba un poco de miedo (¿y a quién no?), pero esa ya es otra historia que no viene al caso.
Viernes 23
Así que allí nos plantamos con nuestros cacharros de circo ambulante online dispuestos a ver qué nos ofrecía el Parc de L’Aigüera, que en sí mismo ya fue una agradable sorpresa, una especie de oasis de hierba, palmeras, rododendros,
césped y anfiteatros de piedra en medio de un océano de edificios altísimos que parecían competir a ver cuál era más feo. En el exterior, ya desde primera hora de la tarde, la gente hacía cola para canjear sus entradas por pulseras, una miniferia discográfica ofrecía vinilos de todo pelaje y una banda subida a lomos de una camioneta amenizaba la espera a golpe de rocanroles.
Todo nos parecía más grande, más de verdad. La zona de prensa era lo más parecido a una zona de prensa como Dios manda que un servidor hubiera visto desde el último FIB al que acudimos. Una carpa con sus ordenadores, sus pantallas, su aire acondicionado a todo meter, e incluso una zona para entrevistas y ruedas de prensa. Detrás de eso, nuestra caseta, en la que cinco minutos de montar nuestro chiringo se generó un microclima tropical que te hacía tener ganas de subirte a un cocotero.
Primera Parte del programa en directo desde Low Cost Festival
(Incluye los directos de Boat Beam,Cohete, Love of Lesbian y la entrevista a Layabouts)
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Era primera hora de la tarde cuando empezó a llegar a nuestros oídos sonido desde el escenario más próximo. Tocaban Anheim, uno de los dos grupos ganadores del concurso “Emerge” organizado por el festival, su particular proyecto Demo, unos chicos jóvenes que practican una suerte de post rock de piano y violín al que todavía se le ven bastante las costuras. Aún así se agradece la intención y siempre es difícil juzgar a las bandas que empiezan, así que simplemente los dejaremos en el cajón del “debe”.
Así que en esas tempranas horas salimos de ese primer escenario, el Jack Daniel’s, situado en uno de los extremos del alargadísimo recinto, que empezaba allí y acababa más de un kilómetro más allá en la entrada de la Plaza de Toros, recinto que albergaría las actuaciones más grandes, y nos fuimos a dar una vueltaca por ahí, a ver qué se cocía. Por lo pronto, lo que fuera, se cocía en castellano. El público alrededor era mayoritariamente de aquí, en comparación con el exterior del festival, donde casi todo el mundo amaba el Fish and Chips.
Pensando pensando, se llegaba a una sencilla idea: si el FIB parecía haber perdido apoyo nacional en favor del guiramen de baja estofa, ¿acaso sería buena idea darle al público patrio un lugar donde disfrutar de grupos de aquí cuyas canciones pudieran corear y a un precio asequible? Porque los grupos extranjeros cabezas de cartel no es que estén partiendo la pana ahora mismo precisamente, sin embargo tanto Lori Meyers como Iván Ferreiro como Love of Lesbian o unos Planetas en estado de eterna juventud atraviesan momentos muy dulces de popularidad. La apuesta salió redonda. Las entradas agotadísimas desde un mes antes del inicio, la gente disfrutando, cantando y provocando tapones en los accesos a los escenarios. Coreando las canciones como hacían ya a las siete de la tarde del viernes con unos Supersubmarina que parecían una mezcla barata de todo el indie vendible español del momento pero que la gente parecía disfrutar. Por el tipo de canciones que hacen, uno se pregunta si no serán los próximos Vetusta Morla, aunque en realidad así las cosas, lo mismo da la respuesta.
Un rato después nos acercamos a ver a Napoleon Solo, que parecían retrasarse debido a algunos problemas técnicos (no fueron los únicos, a Editors y a These New Puritans se les cortó el sonido en medio de sus respectivas actuaciones), para ver si estaban a la altura del revuelo repentino que han generado, debido en gran parte a sus amistades con Los Planetas y a que Fino Oyonarte les ha producido un disco que, la verdad, no suena nada mal. En directo funcionaron bien, y la gente se sabía sus canciones y las disfrutó. Hits incontestables como “Tiene que acabar” sonaron fuertes y eufóricos. Aún así, en algunos dejes y errores se les ve un poco la falta de tablas. Es cuestión de tiempo. Un rato después, Boat Beam abrían un escenario Budweiser a medio gas, con una formación de banda completa que no le sentó muy bien a su pop de cámara.
En el escenario XTi, el que estaba en medio de los otros dos y en el que se generaron algunos de los embotellamientos más importantes, y mientras algunos se preguntaba qué pasaba con la actuación de Memory Tapes (que acabó cancelándose), Cohete desempolvaron sus canciones alegres de fondo tragicómico y ofrecieron un concierto sólido, apoyado en una potente sección de vientos al que sólo le falló la mala suerte de coincidir en su tramo final con su el inicio de Love of Lesbian (foto)y perder mucho público por ello. Los catalanes salieron a tiro hecho, con la plaza de toros a petar e incluso se permitieron el lujo (al menos nunca les falla el sentido del humor) de echarse unas risas a costa de esas malas lenguas que dicen que están en todos los saraos. La cosa es que por mucho que te rías, esas malas lenguas tienen razón. Un show en piloto automático que para quien ya los haya visto resulta de un cansino que ya no tiene uno ni ganas de corear los temones de la banda, que lo son, nobleza obliga.
Segunda Parte del programa en directo desde Low Cost Festival
(Incluye los directos de These New Puritans, Jessie Evans,Vinila, Los Planetas, Editors y las entrevistas a Napoleón Solo, Boat Beam y Lorena Jiménez)
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Después de lo de siempre, lo más fresco y nuevo del festival, para un servidor la mejor banda del cartel de lejos: These New Puritans (foto), tan personales y estimulantes que uno se sorprende cada vez que los ve en directo y se da cuenta de lo jovencitos que son, y lo apocados que parecen de entrada. Oscuros, intrigantes, arcanos y salvajes sin aspavientos, apoyando su música en una batería, un set de percusión, una guitarra, un sampler y dos obóes, su música no suena exactamente a nada que hayas oído antes. Lástima de los ya mencionados problemas de sonido y a que sea muy difícil trasladar la multiplicidad de sonidos de su disco al directo. Aún así, su sonido es tan fascinante que aturde y su actitud es de banda dispuesta a jugar con los grandes de la música.
Mientras tanto, en el Jack Daniel’s, se montaba el cabaret, primero con una Jessie Evans que se metió al público en el bolsillo echando mano apenas de su carisma, un vestido dorado, un saxo y un batería con pajarita (aunque el numerito que montó tocándose con un sombrero cordobés y sacando un capote fue bastante vergonzoso y su concierto fue tirando a cansino) y después con Vinilla Von Bismarck & The Lucky Dados, que quedan muy aparentes en el escenario pero que en general de canciones y verdad ná de ná.
Lo de Los Planetas es un fenómeno intergeneracional y extraordinario. Los mismos indies que los escuchaban hace quince años todavía no los han olvidado, y las nuevas camadas se parten el pecho cantando sus clásicos. Ellos siguen al pie del cañón, facturando disco tras disco, unos mejores, otros peores, pero siempre pariendo algún que otro temazo que cae de la balanza de los que la gente no olvida facilmente. Manteniendo cierto halo de carisma y misterio. Creando polémica. ¿El concierto? Bien, gracias, alternando temas de sus dos últimos discos y acabando con una colección de hits de órdago. Tocaron cerca de dos horas y la gente lo dio todo. Estos tíos tienen algo misterioso que algún día alguien nos explicará.
De ahí nos fuimos a ver a los Editors (foto), a entender de un servidor, una de las bandas más infravaloradas de la última hornada británica, que de nuevo demostraron que sobre las tablas de defienden más que bien, con un set en el que combinaron temones de sus tres discos, con una recta final apabullante en la que cayeron “Lights”, “All Sparks”, “Munich”, “The Racing Rats” y un “Papillon” como bis que puso patas arriba el escenario. Vale que esos dejes a lá Coldplay que se gastan en los temas más épicos no les sientan muy bien, y que las columnas de fuego (!!) en el último tema hacían pensar en unos Kiss de saldo, pero por el amor de Dios, estos chavales curran como los que más, tienen canciones y las saben defender, sobre todo gracias al carisma de su frontman Tom Smith y su solvencia técnica ¿Qué más quiere la gente, leche?
Tras los hits de estadio, el soul rock punk explosivo de los Tokyo Sex Destruction puso todo a arder en un escenario 10 veces más pequeño, perfecto para las descargas de un RJ Sinclair que, como siempre, tiró de actitud vacilona y vozarrón, proclamas a lo Black Panthers y saltos al público. No es que sus canciones brillen mucho, pero si por algo se caracteriza el grupo es por saber cómo poner a la gente a vibrar y dar espectáculo. Y de eso tuvimos de sobra.
La scannerCREW se retiró esa noche después de ver a Los Coronas soltando sus descargas de surf rock añejo con la misma profesionalidad y ganas de siempre, que esta vez no pudo evitar una cierta sensación de cansancio ante un repertorio excesivamente monocorde.
Las imágenes del viernes, con These New Puritans, The Raveonettes, Editors, Love Of Lesbian y Los Planetas.
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Sábado 24
Hay que reconocer que nos costó levantarnos. Sí. Dentro de la prensa musical hay de todo, como en botica, pero en general nos gusta la fiesta y nos gusta el compadrear. Así que al final el viernes se nos hicieron las tantas y el sábado tratamos de sobrevivir en la piscina del hotel, rodeados de niños gordos y metidos en el agua caldosa del mediodía (no queremos saber qué le daba al agua esa condición). Total, que al final, después de la siesta, perdimos el transporte que había de llevarnos al festival, así que tuvimos que patear por las calles de Benidorm y vernos expuestos a cientos de tiendas de productos de dudosa calidad y pubs ingleses en los que se anticipaban espectáculos en vivo de toda índole (incluído un tributo a Lady Gaga que nos dejó con la mosca en la oreja).También descubrimos el inolvidable Bingo Macdonald’s. Para el recuerdo.
Primera Parte del programa en directo desde Low Cost Festival
(Incluye los directos de Montevideo, The Grave Yacht Club, Hola a todo el mundo,Lory Meyers, Polock y las entrevistas a Jeff Automatic e Ivan Ferreiro )
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Superado el primer escollo, llegamos de nuevo a nuestro stand un poco tarde, lo justo para editar cuatro cosas del día anterior y empezar a retransmitir. Mientras la radio daba cuenta de lo que pasaba en los escenarios, nuestra división de enviados especiales se medía al particular folk rock de Hola a Todo el Mundo, violines, guitarras, banjos y acordeones en una preciosa mezcla entre Fleet Foxes, Arcade Fire, Port O’Brien y el sonido Americana de toda la vida, que sonaban venidos de Ohio pero que son de Madrid, y con un desparpajo y una soltura que ponía la carne de gallina cuando se arrancaban a corear o se metían en subidones postfolk que incluso recordaban a Do Make Say Think. Nos dejaron contentos. Mientras tanto, los Layabouts descargaban con su oscuridad y fuerza habituales en el escenario XTi.
Por cuestiones de horarios y entrevistas no pudimos ver apenas a Lori Meyers (foto), aunque hay que decir que a un servidor lo que le sirvió para confirmar que 1. sus letras son terribles, 2. sus canciones son cualquier cosa intercambiable por cualquier otra cosa, 3. a la gente parecen encantarles. Un poco lo que les pasaba a la vez a Polock en el escenario pequeño, pero ellos con la ventaja de estar todavía rodando su primer disco y tener todavía mucho camino por recorrer.
Con Iván Ferreiro las cosas eran diferentes. Por mucho que la mayoría de la comunidad indie le ningunee, un tipo que lleva casi veinte años facturando canciones con ese sentimiento del que hacen gala, e infundiéndoles su carisma sobre las tablas merece desde ya un respetazo como la copa de un pino. Sus letras llegan, sus melodías son personales, y el público lo aprecia, se desgañita, se emociona. Ferreiro es de esos tipos que cantan cosas oscuras, jodidas y bonitas que de alguna manera acompañan a la gente en momentos importantes de su vida, y se les coge cariño. Cayó “Turnedo” y ni siquiera tuvo que cantar las primeras estrofas, tal fue el griterío del público. A un servidor, cuando cantó “Mi furia paranoica” o “Piensa en frío”, casi se le saltan las lágrimas. Cosas de los recuerdos, supongo. Un amigo mío dijo que era una mezcla de Eros Ramazotti y Radiohead, por su intensidad de cantante melódico y su espíritu indie rock. Y yo cuanto más lo pienso, más de acuerdo estoy.
Un ratito después, ver a Arizona Baby sobre las tablas del Jack Daniel’s daba gusto. Barbas, pelos largos, y una formación de trío a las acústicas, con el percusionista sentado en un cajón flamenco y repartiendo estopa con tan solo eso, una caja y unas congas. Música de inconfundible sabor americano llevado al terreno de lo desenchufado pero potente. Canciones de polvo en la cara y en las botas y ganas de bailar. Mucha fuerza, sabor y carácter. Convencieron sobraos mientras Placebo(foto), en el escenario grande, interpretaban su papel de divas del rock rodeados de unas medidas de seguridad, un secretismo y una cantidad de managers y roadies que daba miedo. Vestidos de blanco llegaron, tocaron y se llevaron al público de calle. Hace tiempo que perdieron la magia y sus últimos discos no molan nada, pero son unos profesionales, y eso siempre se nota. Aunque toda la parafernalia que se llevan alrededor es totalmente desproporcionada.
Segunda Parte del programa en directo desde Low Cost Festival
(Incluye los directos de Polock, Arizona Baby, Ivan Ferreiro, Placebo y las entrevistas a Right Ons y Montevideo )
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Adam Green y 1990′s protagonizaron sendos conciertos divertidos y desmadrados, unos detrás de otro en el escenario XTi. El primero comodísimo en su papel de crooner desfasado, lanzándose cada dos por tres al público, soltando pullas en castellano (empezando por ese glorioso inicio diciendo “Aviso: Voy a cantar” solo comparable al inicio de un concierto de Calexico hace años en el FIB, con un Joey Burns saludando con un desconcertante “¡Jamón!”) y sudando la gota gorda. Los segundos lanzando sus descargas de indie rock bailable british a más no poder y poniendo a bailar al personal con la justa actitud hooligan, perfecta para una noche de sábado. A los dos les faltó musicón y variedad, pero fueron perfectos para pasar un buen rato, al menos mucho más divertidos que unos Vive la Fête tirando a esperpénticos, que entre cardados imposibles, fajas color carne, ventiladores en la cara y electrorock pasado dieron un espectáculo bastante lamentable.
Ya instalado en el escenario pequeño, estuvimos viendo un rato como The Right Ons le ponían actitud rock a su repertorio plagado de tics y como iban pasando de simpáticos a cansinos en una hora y media. De ahí el paso natural seguramente no fuera la sesión de Joan S. Luna, que dejó al público baldao con un repertorio de temazos NuRave que sonaron potentes pero acabaron conformando una sesión un tanto rara y que cerraron un festival que ha superado sus propios retos con el sabor inconfundible del triunfo.
Esperamos que el año que viene haya más y mejor. Olé.
Las imágenes del sábado, con Placebo, Vive La Fête, Lori Meyers, Iván Ferreiro, The Chemistry Set, Adam Green y Joan S. Luna.
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Fotografías por Toni Rosado
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Pues la verdad, yo estuve solo el sábado, pero me lo pasé de puta madre. Me encantó el lugar, y la organización.
Y sobre todo flipé con muy buena música española….Arizona Baby y The Right Ons no dejaron que parara quieto.
La lastima que este año cambia de emplazamiento, pero espero ir y volver a disfrutar de un festival que cada año va a dar más guerra.