Música Vs Industria: Tenemos un ganador
Por Christian Len
Algo está claro: Internet ha revolucionado tanto nuestro mundo, y con ello a la música, que las estructuras creadas alrededor de ella hace por lo menos 25 años se han tornado tan frágiles que intentar mantenerlas de la misma manera es una utopía. Así la regulación de las descargas por internet también lo es. Y sí: la metáfora ‘poner vallas al campo’ es recurrente, pero muy ilustrativa.
El ser humano siempre hace lo mismo: alimenta inconsciente
a un monstruo y luego se da cuenta de que se ha convertido en un ente voraz e incontrolable. Luego hay quien se lamenta cuando le surgen problemas. Eso es lo que pasó con la burbuja inmobiliaria: ahora los que se aprovecharon de esa situación se lamentan y piden ayudas. Claro está que no es lo mismo la burbuja inmobiliaria que la industria discográfica (y menos la independiente) pero la evolución de internet hace ya muchos años apuntaba al intercambio de información ilimitado. Es en ese momento en el que la industria tiene que reaccionar y adaptarse a los nuevos tiempos.
¿Violamos los internautas los derechos de autor? Eso es lo que se supone que habría que aclarar. Pero, ¿Para que serviría? ¿Ahora le explicarán una persona de 18 que lleva toda la vida bajándose temas gratis que de eso nanai? ¿Y en que casos violaríamos los derechos de autor? Los músicos tienen derecho a expresar si se debe pagar por su música. Totalmente legítimo, y justo. Pero aún así es demasiado tarde.
El debate es tan extenso y con tantas voces que determinar una medida justa se hace imposible y hasta ahora las soluciones que se plantean provienen de un criterio tan arbitrario y anclado en el pasado que supondría una medida no democrática donde acabarían pagando justos por pecadores. Así la posibilidad de multar al internauta es una respuesta cómoda, cobarde y no acorde con los tiempos en que vivimos.
Aquellos que como el propio Gerardo Cartón ,una de las figuras más representativas de la industria musical independiente española, al mando de Pias Spain, llevan tantos años viviendo de esto ahora intentan agarrarse a un clavo ardiendo, clavado en el pasado en vez de mirar el presente (y el futuro) y adaptarse a la nueva situación. Gerardo tiene razón: para aguantar la industria tal y como está construida hay que pagar a muchos intermediarios y eso repercute en el precio final del disco. Y su trabajo es absolutamente noble y pocos saben tanto como él como funciona la industria. Pero las cosas han cambiado, a mejor o a peor según quien lo mire, y la única solución posible es el cambio. Por ello también me parece que es una posición humana el inteno de defender tu manera de vivir y tener miedo a afrontar el futuro de una manera que no sea la misma a la que te has acostumbrado durante los últimos 15 años. Pero esa clase de negocio se ha ido para no volver. No queda otra.
El capitalismo tiene un defecto y a la vez una virtud (o no): que se transforma. Ese dinero que movían las industrias discográficas ahora lo mueven otras industrias dentro del sector como la música en directo o el sponsoring. Decidle a MySpace,a Sónar o a Primavera Sound si el negocio de la música está mal. Incluso a los medios, pequeños sellos o agencias de management que empiezan a vivir modestamente de esto (nunca antes tanta gente se había dedicado a la música de manera autónoma) . Oigan, si la burbuja inmobiliaria peta y tu empresa se va al garete acepta la derrota. Si internet ha educado a las nuevas generaciones (mal o bien, según quién lo mire) y tu empresa debe dejar de funcionar tal y como lo hacía, adáptate. Aunque te parezca injusto. En el fondo lo importante es que por mucho que cambie la situación económica o la industria, la música siempre estará ahí.
Pd: Esta es una opinión más. Si quereis leer más clickad aquí o aquí
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