El Témpano de Kanasaka.

El Témpano de Kanasaka.

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martes, 15 enero 2013
20 Mil Leguas de Viaje Submarino

20 Mil Leguas De Viaje Submarino – Un mundo de aventuras musicales-

P.185 – El Témpano de Kanasaka –

Texto ( Extracto): Francisco Coloane

Imagen: Peter Nidzgorski

Programa Comisariado por Miguel Conejeros

El Capitán Nemo se había despertado con mucho dolor de cabeza después de una intensa noche de tabaco, ron y aguardiente junto a sus mas cercanos y apreciados contertulios; y como ya es casi habitual en él en estas situaciones, leyó a su recordado amigo Coloane:

“… He aprendido a conocer el mar y sé que la cercanía del naufragio es menos penosa cuando uno está sobre la cubierta a la intemperie. Además, la espera de la muerte no es tan molesta en un barco pequeño como en un barco de gran tonelaje. En el pequeño, uno está a unos cuantos centímetros del mar; las olas mismas, empapándonos, nos dan ya el sabor salobre de los pocos minutos que durará nuestra agonía; estamos en la frontera misma, oscilando; un breve paso y nos encontramos al otro lado.
…. Ésta era nuestra situación en medio del Canal Beagle a eso de la medianoche.

A pesar de haber tomado faja de rizo, el viento nos hacía correr velozmente sobre las olas, de costa a costa, y el patrón Fernández gritaba al muchacho el momento del viraje sólo cuando la negrura de los paredones hostiles ponía una nota más sobrecogedora sobre nuestra proa.
…. -¡Puede relevar al muchacho mientras baja a reponerse con un trago de aguardiente!- me gritó el patrón Fernández, cuyas palabras eran arrancadas de cuajo por el viento.
…. Fui amarrado fuertemente de espaldas al palo. El grito del patrón me anunciaba el instante del viraje, y asido a la trinquetilla trataba de realizar en la mejor forma posible la maniobra de cazar el viento.
…. El huracán arreciaba; por momentos sentía una especie de inanición, se aflojaba mi reciedumbre, y sólo la satisfacción de servir en momentos tan graves me obligaba a mantenerme erguido ante los embates del mar.
….

A cada momento me parecía ver llegar la muerte entre las características tres olas grandes que siempre vienen precedidas de otras tres más pequeñas; las rachas escoraban al cúter en forma peligrosa haciéndole sumergir toda la obra muerta; el palo se inclinaba como un bambú y el velamen crujía con el viento que se rasgaba entre las jarcias. Podía decirse que formábamos parte de la tempestad misma, íbamos del brazo con las olas, hundidos en el elemento, y la muerte hubiera sido poca cosa más, para la cual ya estábamos preparados.
….

Navegábamos con la escota cazada, ladeados extraordinariamente sobre el mar, cuando de pronto vi que el cúter derivaba rápidamente, crujió la botavara, el estirón de la escota fue formidable y, allá en la negrura, de súbito, surgió una gran mole blanquecina.
…. El patrón Fernández me gritó algo que no entendí, e instintivamente puse mi mano en la frente a manera de amparo; esperaba que la muerte emergiera de pronto del mar, pero no de tan extraña forma.
…. La mole blanquecina se acercó: tenía la forma cuadrada de un pedestal de estatua y en la cumbre, ¡oh visión terrible!, un cadáver, un fantasma, un hombre vivo, no podría precisarlo, pues era algo inconcebible, levantaba un brazo señalando la lejanía tragada por la noche.
…. Cuando estuvo más cercano, una figura humana se destacó claramente, de pie, hundida hasta las rodillas en el hielo y vestida con harapos flameantes. Su mano derecha, levantada y tiesa, parecía decir: ¡Fuera de aquí! e indicar el camino de las lejanías.
…. Al vislumbrarle la cara, esa actitud desaparecía para dar lugar a otra impresión más extraña aún: la dentadura horriblemente descarnada, detenida en la más grande carcajada, en una risa estática, siniestra, a la que el ulular del viento, a veces, daba vida, con un aullido estremecido de dolor y de muerte, como arrancado a la cuerda de un gigantesco violón.
…. El témpano, con su extraño navegante, pasó, y cerca de la popa hizo un giro impulsado por el viento y mostró por última vez la visión aterradora de su macabro tripulante, que se perdió en las sombras con su risotada sarcástica, ululante y gutural…

“…En la noche, la sinfonía del viento y el mar tiene todos los tonos humanos, desde la risa hasta el llanto; toda la música de las orquestas, y además, unos murmullos sordos, unos lamentos lejanos y lacerantes, unas voces que lengüetean las olas: esos dos elementos grandiosos, el mar y el viento, parecen empequeñecerse para imitar ladridos de perrillos, maullidos de gatos, palabras destempladas de niños, de mujeres y hombres, que hacen recordar las almas de los náufragos.

Voces y ruidos que sólo conocen y saben escuchar los hombres que han pasado muchas noches despiertos sobre el mar; pero esa noche, esta sinfonía nos hizo sentir algo más, algo así como esa angustia inenarrable que embarga el espíritu cuando el misterio se acerca… ¡Era la extraña aparición del témpano!
…. Al amanecer , lanzamos el ancla en las tranquilas aguas de la resguardada bahía de Kanasaka.
….

-¡No lo hubiera creído si no hubiera visto esa sonrisa horrible de los que mueren helados y esa mano estirada que pasó rozando la vela mayor; si no derivo a tiempo, nos hubiera hecho pedazos!- exclamó el patrón Fernández.
…

Cuando junto a la fogata del rancho contábamos lo sucedido a Martínez, el poblador blanco, uno de los indios que ayudaba a secar nuestras ropas abrió de pronto desorbitadamente los ojos y, dirigiéndose a los de su raza, profirió frases entrecortadas en yagán, entre las que repetía con tono asustado: “¡Félix!”, “¡Anan!”

….El indio más viejo tomó parsimoniosamente la palabra y nos contó:

El otoño anterior, Félix, un indio mozo, siguiendo las huellas de un animal de piel fina, atravesó el ventisquero “Italia”; no se supo más de él y nadie se atrevió a buscarlo en la inmensidad helada.
…. Y aquello quedó explicado sencillamente: el joven indio, en su ambición de cazar la bestia, se internó por el ventisquero y la baja temperatura detuvo su carrera, escarchándolo; llegaron las nieves del invierno y cubrieron su cuerpo, hasta que el verano hizo retumbar los hielos despedazándolos, y el yagán, adosado a un témpano, salió a vagar como un extraño fantasma de esos mares.
…

Todo se explicaba fácilmente así; pero en mi recuerdo perduraba como un símbolo la figura hierática y siniestra del cadáver del yagán de Kanasaka, persiguiendo en el mar a los profanadores de esas soledades, a los blancos “civilizados” que han ido a turbar la paz de su raza… como diciéndoles con la mano estirada: “¡Fuera de aquí!”.

TRACK LIST:

01 – Vessel / Vizar

02 – Holly Rendón / Terminal

03 – Fiat600 / The Vault

04 – Three Legged Race / Persuasive Barrier

05 – Lee Ganble / Black Snow

06 – Sand Circles / Distant Lights

07 – Madteo / Bugged in Gaza

08 – eMMplekz / Pledge

09 – Beau Wanzer / Jail Lock

10 – Vindicatrix / Makan

11 – eMMplekz / Structural Damage

12 – Lee Gamble / Dti

13 – Moin / Elsie

14 –  Rob Lowe / Mbonbo

 SEGUNDO BLOQUE

15 – Shifted / Feeding

16 – Fiat600 / Abyss

17 – Kareem / Schattenreich

18 – F600 / Meat is Verde

19 – Gerry Read / Moving Forward

20 – Sigha / Translate

21 – Vapauteen / Measure

22 –  Kareem / Radujew

NautilussmallOK

Les esperamos en nuestro blog : www.20milleguasviajesubmarino.wordpress.com

 

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