Crónica del segundo concierto en el Palau Sant Jordi (2 de octubre 2016)

Texto: Manel Ferrer
Fotos: Jordi Teixidó

Muy lejos han quedado ya los días en que los californianos Red Hot Chili Peppers tocaran en Barcelona en salas como Zeleste (lo que hoy conocemos como Razzmatazz). Hoy en día tocan en estadios y grandes recintos y la puesta en escena es más típica de grupos como Coldplay. Modas y nuevas generaciones; la banda liderada por Anthony Kiedis y Flea ha sabido reinventarse, manejándose como pez en el agua en una industria muy diferente a la que los vio nacer a principios de los ochenta.

Con un Palau Sant Jordi que colgaba el cartel de sold out por segunda noche consecutiva, del mismo modo que pasó en Madrid y con unos problemas de sonido que a priori parecían resueltos, los Red Hot asaltaban el escenario en medio de una gran ovación. Flea, Chad Smith y un notable Josh Klinghoffer a las cuerdas desataron la locura con una potentísima jam session y riffs al límite para recibir al maestro Anthony Kiedis, apareciendo en escena con los primeros acordes de ‘Around The World’.

Flea (Red Hot Chili Peppers) © Jordi Teixidó

Flea (Red Hot Chili Peppers)
© Jordi Teixidó

A pesar de que la actual gira es para presentar su reciente “The Getaway” (2016, Warner Bros. Records), producido por Danger Mouse y mezclado por el talentoso Nigel Godrich, el setlist fue más típico de un álbum greatest hits, cosa que agradecemos. Y es que no hubo tregua, ‘Otherside’ y ‘Snow (hey Oh)’ se enlazaban y nos llevaban hasta la primera incursión de “The Getaway” de la mano de ‘Dark Necessities’, muy bien recibida y tarareada por gran parte del público, cosa que me sorprendió. Debo ser de los que piensan que todos los que vamos a ver en directo a los grandes grupos, vamos por el pasado y no por el presente; en cualquier caso gran tema.

Chad Smith (RHCP) © Jordi Teixidó

Chad Smith (RHCP)
© Jordi Teixidó

El concierto iba como un tiro, todos los eslabones perfectamente engrasados, la batería de Chad Smith sacando humo con ‘Blood Sugar Sex Magic’ mientras Flea al bajo parecía poseído y Anthony haciendo de gurú, en un viaje en el que todos nos subimos al carro. El piano de la preciosa ‘The Longest Wave’ pone algo de calma y nos prepara para lo que está por venir: ‘Look Around’ y la celebrada ‘Californication’, siendo ésta uno de los momentazos del show. Llegados casi al final de la noche, el Palau explota al escuchar las primeras notas de ‘Under The Bridge’acto seguido y sin concesión, ‘By The Way’ provoca el éxtasis total y pone el punto y final.

Los bises los arrancarían Chad y Josh solos al bajo y guitarra, tocando la majestuosa ‘War Pigs’ de Black Sabbath, distorsión desenfrenada llevada al extremo. Le seguiría ‘Dreams of a Samurai’, tema que cierra su último álbum y que no creo que fuera la más acertada para unos bises, pero la cosa se vendría arriba con ‘Give It Away’, último as en la manga que hizo enloquecer a todos y cada uno de los presentes.