Shows

now playing

20 Mil Leguas de Viaje Submarino – “Mi vida entre mares y mareos”

Tracklist / Contenido del programa:

1.- Navegar leguas y leguas, cientos de miles de leguas, dejando algunas lenguas prometedoras en tierra. Todo por el insondable placer de ese viaje hacia un fin incierto. Non stop. Esta es la movida, mi movida y la de mi querido Nautilus. Como una sesión de un DJ casi eterno que comienza a pinchar en los años ochenta del novecientos y termina en el 2100. Su público final sería el de los hijos de los padres fiesteros. Los chavales seguirían con ganas de fiesta, no lo dudo. Pero hay que evolucionar. Y evolucionar no es más que una recapitulación de todo lo anterior -se dice fácil-, una selección de los productos que no han caducado y una rehubicación de los restos en la nevera, para que todo siga, dentro de lo que cabe, fresco.

Navego desde los quince años. Antes de partir tenía el típico bigotillo púber que me impedía el éxito con las mozas de la época, cosa que no me preocupaba demasiado. Estaba todo el día dibujando barquitos de papel en clase. Y no aprobaba ni dibujo técnico. Tampoco me importaba. Y tuve un pasatiempo hasta los catorce que sí preocupaba a mis padres: jugar a los barquitos en la bañera. Algo cutre, la verdad. Pero mi sueño era el que sigo, a día de hoy, cumpliendo. Surcar los mares. Durante todo este tiempo no me ha faltado de nada. El aburrimiento, lo que menos. Décadas de navegación, como un adicto a los productos desnatados; nunca te cansas de ellos aunque te estén destruyendo el hígado. Comenzaste comiéndolos pensando en un futuro mejor, y acabas sometido a ellos. En los últimos casi cuarenta años de viaje lo he pasado bastante bien. Creo que no me he perdido demasiada cosa en tierra. Algunas crisis, muertes de cantantes y el avance inefable de la tecnología, estos cacharros que cada dos por tres hay que enchufar de nuevo para que hagan luz y te expliquen cosas. Me la suda. Totalmente. Ahora mi bigotillo es una barba gigante y profunda que borra mis facciones. Mis barquitos de papel son este pedazo de barco, Nautilus, creo que mi mejor amante -en el sentido figurado, claro-. Tengo a unos currantes de prácticas que siguen pensando que este viaje les servirá para hacer currículum. Es mentira, porque este viaje no termina nunca, jamás. Tenemos agua para rato, y tiempo de perdernos en cualquier tornado. Ellos me preparan el desayuno continental. Me ven como una especie de leyenda del viaje, cosa a la que no me niego, para nada. Es divertido que te admiren cuando muchas veces te ves a ti mismo como un tipo bastante mediocre. La autoestima de los grandes viajeros solo se mantiene en las películas de Hollywood. A veces las veo en waterstreaming, espacio acuoso-virtual que no se ha cerrado ya que los piratas controlan el vacío legal.

No creáis que no tengo dudas acerca de este viaje de treinta años. A veces, en momentos de bajeza, me hubiera gustado ahorrar hasta los veinte, ir a IKEA y casarme con una chica fiestera, simple y llana. Estudiante de derecho, por ejemplo. Ver la tele y no tener que aguantar los gases de esta panda de groupies que me preparan el desayuno continental como si fuera la Duquesa de Alba. No soy la Duquesa de Alba. Soy ese chico soñador de los barquitos con su sueño hecho realidad, y con todas las contraindicaciones que ello conlleva. Una lista interminable, como aquellos defectos que le gritas a tu pareja tras los primeros meses de convivencia. No tengo religión, no tengo demasiados amigos, no tengo prisa. Me siento como un hombre sin trabajo pero en constante ocupación.

2.- Mis reflexiones vitales, este viaje de recapitulación submarina hacia el pasado, tiene una finalidad. Quitarme esta joroba que me acompaña día y noche, esta especie de remordimiento por no haber tenido tiempo para pensar en lo que fui y en lo que soy. Y si realmente esto ha servido para algo. No penseis que Nemo se ha vuelto un emo. Por mucho que rime y el chiste sea malo, no nos confundamos. Viajar tanto no oculta los temores de uno, tan solo los minimiza hasta que emergen a la superficie como una flema mal gestionada en la garganta. Creo que lo que puedo dejar atrás es, únicamente, entender que el cúmulo de fracasos de mi vida -como aquella vez en la que intenté, por error, comer una barrita energética pensando en que era una hamburguesa de tofu- son fruto de una vida cualquiera, y no la de un viajero desesperado. He fracasado tanto como otros que se han quedado en tierra firme y han montado una inmobiliaria. Ellos han visto muchas casas, yo muchos universos. Es lo que hay. Paso de ser un héroe, pero también un amargado. Soy un tipo decente. Sí, soy un tipo decente. Alguien a quién invitarías a tomar una copa para que te contara su vida. Más o menos lo que estoy haciendo ahora. Cierto es que estoy demasiado sobrio; hurgar en las profundidades de uno mismo no siempre es hilarante y divertido. Tampoco es que haya olvidado tomar el prozac. Eso siempre me acompaña, sin prisa pero sin pausa. Prefiero tomar prozac que pastillas para el mareo. Ahí sí vería el fracaso de un marinero. Preferiría ahogarme antes de tomar una pastilla para el mareo. Igual que los marineros que hacen poesía. Somos marineros, no letrados intelectualoides con pretensiones épicas. Mi vida la sabéis los que me acompañáis desde hace tantos y tantos meses, escuchando como mis devaneos fluctuan igual que los delfines y sus planes para conquistar la inteligencia humana. No hacen falta poemas ni cartas de amor. En este viaje no hay tiempo que perder, quedan muchas cosas por hacer. De hecho, esta recapitulación vital creo que, por hoy, debe llegar a su fin. Se está muy bien tumbado en la hamaca mientras los otros hacen el trabajo profesional a sueldo de becarios, pero toca arrimar el ala. Lo que los modernos llaman ponerse las pilas. Mi pasado es tal que podría perderme años y años tratando de ponerlo en orden. Quizá prefiera vivir en el presente constante, y dejar que los años pasados en alta mar queden compuestos como una muralla de coral, siempre caótica y, al mismo tiempo, exhuberante. Sí, soy un tipo decente. Ya es hora de ordenar a alguien que limpie la tapa del váter.

El texto de este programa es obra de Mr. Vanity Dust ( www.vanitydust.com ), una de las plumas mas afiladas y en forma del universo literario contemporaneo.

En la primera parte de este hypnagógico programa escuchamos la música de :

01- Blue Dream – Hype Williams,

02 – The Gymnast – 18 Carat Affair

03 – The Crying Game – 18 Carat Affair

04 – The Throning – Hype Williams

05 – Midnight Section – VHS Head

06 – Skin Fox – Mane Mane

07 – Tripyra – Come Truise

08 – Parties – Pressed And

09 – 97` – 18 Carat Affair

10 – Saturday Night – 18 Carat Affair

11 – Orgenous Zones – Steve Moore

12 – Primitive Neural Pathways – Steve Moore

En el 2do Bloque escuchamos:

01 – Warn-U – Ayshay

02 – Nightmare Park – VHS Head

03 – Cure for Sale – 18 Crat Affair

04 – California Scheming – Maria Minerva

05 – Cant`t Hear My Eyes – Ariel Pink`s

06 – Closet Astrologer – The Ruby Suns

07 – Psychic Driving – Soft Metals

08 – Fairlight – Come Truise

09 – Heaps – Gold Panda

10 – Fro Yo And Cellular Bits – James Ferraro

11 – Paralell World – Actress

12 – Drowning – Clams Casino

Escribe un comentario

Los Gravatars son pequeñas imágenes que se muestran junto con tus comentarios. Puedes definir tu gravatar gratis.

Más shows:

Publicidad

Suscríbete

RSS de todo el contenido RSS de los comentarios

Introduce tu mail para recibir el newsletter

Los textos de esta web están bajo la licencia Creative Commons Attribution 2.5
© 2012 Las imágenes, fotografías, logos, audios, canciones y vídeos son propiedad de sus correspondientes autores.

20 Mil Leguas de Viaje Submarino – “Mi vida entre mares y mareos”

1.- Navegar leguas y leguas, cientos de miles de leguas, dejando algunas lenguas prometedoras en tierra. Todo por el insondable placer de ese viaje hacia un fin incierto. Non stop. Esta es la movida, mi movida y la de mi querido Nautilus. Como una sesión de un DJ casi eterno que comienza a pinchar en los años ochenta del novecientos y termina en el 2100. Su público final sería el de los hijos de los padres fiesteros. Los chavales seguirían con ganas de fiesta, no lo dudo. Pero hay que evolucionar. Y evolucionar no es más que una recapitulación de todo lo anterior -se dice fácil-, una selección de los productos que no han caducado y una rehubicación de los restos en la nevera, para que todo siga, dentro de lo que cabe, fresco.

Navego desde los quince años. Antes de partir tenía el típico bigotillo púber que me impedía el éxito con las mozas de la época, cosa que no me preocupaba demasiado. Estaba todo el día dibujando barquitos de papel en clase. Y no aprobaba ni dibujo técnico. Tampoco me importaba. Y tuve un pasatiempo hasta los catorce que sí preocupaba a mis padres: jugar a los barquitos en la bañera. Algo cutre, la verdad. Pero mi sueño era el que sigo, a día de hoy, cumpliendo. Surcar los mares. Durante todo este tiempo no me ha faltado de nada. El aburrimiento, lo que menos. Décadas de navegación, como un adicto a los productos desnatados; nunca te cansas de ellos aunque te estén destruyendo el hígado. Comenzaste comiéndolos pensando en un futuro mejor, y acabas sometido a ellos. En los últimos casi cuarenta años de viaje lo he pasado bastante bien. Creo que no me he perdido demasiada cosa en tierra. Algunas crisis, muertes de cantantes y el avance inefable de la tecnología, estos cacharros que cada dos por tres hay que enchufar de nuevo para que hagan luz y te expliquen cosas. Me la suda. Totalmente. Ahora mi bigotillo es una barba gigante y profunda que borra mis facciones. Mis barquitos de papel son este pedazo de barco, Nautilus, creo que mi mejor amante -en el sentido figurado, claro-. Tengo a unos currantes de prácticas que siguen pensando que este viaje les servirá para hacer currículum. Es mentira, porque este viaje no termina nunca, jamás. Tenemos agua para rato, y tiempo de perdernos en cualquier tornado. Ellos me preparan el desayuno continental. Me ven como una especie de leyenda del viaje, cosa a la que no me niego, para nada. Es divertido que te admiren cuando muchas veces te ves a ti mismo como un tipo bastante mediocre. La autoestima de los grandes viajeros solo se mantiene en las películas de Hollywood. A veces las veo en waterstreaming, espacio acuoso-virtual que no se ha cerrado ya que los piratas controlan el vacío legal.

No creáis que no tengo dudas acerca de este viaje de treinta años. A veces, en momentos de bajeza, me hubiera gustado ahorrar hasta los veinte, ir a IKEA y casarme con una chica fiestera, simple y llana. Estudiante de derecho, por ejemplo. Ver la tele y no tener que aguantar los gases de esta panda de groupies que me preparan el desayuno continental como si fuera la Duquesa de Alba. No soy la Duquesa de Alba. Soy ese chico soñador de los barquitos con su sueño hecho realidad, y con todas las contraindicaciones que ello conlleva. Una lista interminable, como aquellos defectos que le gritas a tu pareja tras los primeros meses de convivencia. No tengo religión, no tengo demasiados amigos, no tengo prisa. Me siento como un hombre sin trabajo pero en constante ocupación.

2.- Mis reflexiones vitales, este viaje de recapitulación submarina hacia el pasado, tiene una finalidad. Quitarme esta joroba que me acompaña día y noche, esta especie de remordimiento por no haber tenido tiempo para pensar en lo que fui y en lo que soy. Y si realmente esto ha servido para algo. No penseis que Nemo se ha vuelto un emo. Por mucho que rime y el chiste sea malo, no nos confundamos. Viajar tanto no oculta los temores de uno, tan solo los minimiza hasta que emergen a la superficie como una flema mal gestionada en la garganta. Creo que lo que puedo dejar atrás es, únicamente, entender que el cúmulo de fracasos de mi vida -como aquella vez en la que intenté, por error, comer una barrita energética pensando en que era una hamburguesa de tofu- son fruto de una vida cualquiera, y no la de un viajero desesperado. He fracasado tanto como otros que se han quedado en tierra firme y han montado una inmobiliaria. Ellos han visto muchas casas, yo muchos universos. Es lo que hay. Paso de ser un héroe, pero también un amargado. Soy un tipo decente. Sí, soy un tipo decente. Alguien a quién invitarías a tomar una copa para que te contara su vida. Más o menos lo que estoy haciendo ahora. Cierto es que estoy demasiado sobrio; hurgar en las profundidades de uno mismo no siempre es hilarante y divertido. Tampoco es que haya olvidado tomar el prozac. Eso siempre me acompaña, sin prisa pero sin pausa. Prefiero tomar prozac que pastillas para el mareo. Ahí sí vería el fracaso de un marinero. Preferiría ahogarme antes de tomar una pastilla para el mareo. Igual que los marineros que hacen poesía. Somos marineros, no letrados intelectualoides con pretensiones épicas. Mi vida la sabéis los que me acompañáis desde hace tantos y tantos meses, escuchando como mis devaneos fluctuan igual que los delfines y sus planes para conquistar la inteligencia humana. No hacen falta poemas ni cartas de amor. En este viaje no hay tiempo que perder, quedan muchas cosas por hacer. De hecho, esta recapitulación vital creo que, por hoy, debe llegar a su fin. Se está muy bien tumbado en la hamaca mientras los otros hacen el trabajo profesional a sueldo de becarios, pero toca arrimar el ala. Lo que los modernos llaman ponerse las pilas. Mi pasado es tal que podría perderme años y años tratando de ponerlo en orden. Quizá prefiera vivir en el presente constante, y dejar que los años pasados en alta mar queden compuestos como una muralla de coral, siempre caótica y, al mismo tiempo, exhuberante. Sí, soy un tipo decente. Ya es hora de ordenar a alguien que limpie la tapa del váter.

El texto de este programa es obra de Mr. Vanity Dust ( www.vanitydust.com ), una de las plumas mas afiladas y en forma del universo literario contemporaneo.

En la primera parte de este hypnagógico programa escuchamos la música de :

01- Blue Dream – Hype Williams,

02 – The Gymnast – 18 Carat Affair

03 – The Crying Game – 18 Carat Affair

04 – The Throning – Hype Williams

05 – Midnight Section – VHS Head

06 – Skin Fox – Mane Mane

07 – Tripyra – Come Truise

08 – Parties – Pressed And

09 – 97` – 18 Carat Affair

10 – Saturday Night – 18 Carat Affair

11 – Orgenous Zones – Steve Moore

12 – Primitive Neural Pathways – Steve Moore

En el 2do Bloque escuchamos:

01 – Warn-U – Ayshay

02 – Nightmare Park – VHS Head

03 – Cure for Sale – 18 Crat Affair

04 – California Scheming – Maria Minerva

05 – Cant`t Hear My Eyes – Ariel Pink`s

06 – Closet Astrologer – The Ruby Suns

07 – Psychic Driving – Soft Metals

08 – Fairlight – Come Truise

09 – Heaps – Gold Panda

10 – Fro Yo And Cellular Bits – James Ferraro

11 – Paralell World – Actress

12 – Drowning – Clams Casino

Publicado por:

Jordi ha escrito 1964 posts en scannerfm.com.

Escribe un comentario

Los Gravatars son pequeñas imágenes que se muestran junto con tus comentarios. Puedes definir tu gravatar gratis.