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La transparencia pop de El Buen Hijo en el último programa de la temporada. Canciones idóneas para empezar un verano facturadas por este grupo madrileño que acaba de estrenar su primer álbum. Guitarras en canal limpio, melodías de línea clara y letras que abordan los asuntos del corazón sin dobleces, con las voces de Alicia y Marco turnándose o fundiéndose. Pop con más claros que nubes, aunque de vez en cuando lo cubra un inesperado nubarrón.

La transparencia pop de El Buen Hijo comentada por Cham y Marco, interlocutores en un programa en el que podemos comprobar cuáles son algunos de los referentes estéticos, sonoros y visuales de sus videos. Hubo algunas dificultades técnicas, pero eso no nos impidió pasar un rato estupendo con ellos. Si no hay cambio de plan, despedimos temporada con ellos, aunque igual hacemos algún programa bonus de aquí a septiembre, vaya usted a saber.

El vuelo trasatlántico de Los Pilotos empezó hace años, cuando Banin y Florent giraron por Latinoamérica presentando en directo sus primeros álbumes. La respuesta obtenida allí impulsó su particular Alianza Atlántica. En 2018 publicaron un primer volumen de este ciclo colaborativo que ahora amplían con un álbum doble en el que trabajan junto a diez artistas de América Latina.

El vuelo trasatlántico de Los Pilotos es una aventura prácticamente inédita en el pequeño circo independiente hispano. Pero resulta ejemplar. No solo por los resultados artísticos, que son guapos de verdad. También por ese espíritu de conexión con un multiverso creativo al que nos unen muchas más cosas de las que sospechamos. Hablamos con Banin sobre la gestación del disco y muchas cosas más. Merece la pena escucharle.

Energías alternativas y orgasmos sonoros. Un poco de eso y más en este programa dedicado al artisteo foráneo de ahora mismo. Algunos acaban de empezar y otros llevan muchos tiros daos. Unos se estrenan y otros están de regreso. Los enfoques sonoros, como es habitual en la playa güifi, son de su padre y de su madre. Escucharemos rock retrofuturista, synthpop de manual, ritmos africanos, indie-rock de libro, superpop austral. Hay donde elegir.

Energías alternativas –la solar se impone a estas alturas del calendario y con el retorno de Lorde– y orgasmos sonoros más o menos explícitos, aunque ya les anticipamos que el de Rema pertenece a la segunda categoría. A ratos resulta estruendoso y luego se convierte en susurro. Canciones guapas, en cualquier caso, que esperamos les den algún que otro pellizco.

Canciones para un verano invencible. Las encontrarán en el nuevo disco de Unidad y Armonía, el grupo que lidera uno de los músicos granadinos más activos y versátiles, Miguel Martín. Lo que empezó como vehículo para rendir tributo a uno de los grupos pioneros de nuestro pop, Los Módulos, ha ido generando entidad propia a lo largo de dos álbumes en los que el sentimiento psicodélico de la vida se impone.

Canciones para un verano invencible, que falta nos hace después de tanta fatiga. Las del nuevo trabajo de Unidad y Armonía piden que nos tomemos las cosas con calma, que para la prisa siempre hay tiempo. De eso va «Un verano invencible», de paladear la vida en la medida de lo posible. De arrimarnos a las cosas que merecen la pena y a las personas que nos alimentan el espíritu. Casi ná.

Más apuntes desde el subsuelo en un programa consagrado a canciones, videos y otros acontecimientos novedosos en nuestro entorno independiente. El común denominador es la juventud, aunque no todos los protagonistas del episodio sean novatos. Se mantienen también otras constantes que suelen caracterizar nuestros programas, porque sigue habiendo variedad de géneros y de procedencias y de idiomas.

Más apuntes desde el subsuelo. Y seguro que no van a ser los últimos, por mucho que el curso esté a punto de terminar y que las vacaciones acechen a la vuelta de la esquina. Porque la creatividad de nuestros músicos no se detiene y nuestra carpeta sigue engordando mientras mengua la tinta de nuestros marcadores. Ahí llevan diez canciones que invitan a seguir buscando por ahí abajo. Es lo que tienen los subterráneos.

El mal de la juventud no tiene cura. Hay que pasarlo, es como la gripe. En eso anda Emilia, Pardo y Bazán, uno de los grupos españoles que más nos han alegrado la vida en los últimos meses. «El mal de la juventud» es un compendio de los hitos que el grupo machego ha ido publicando desde su formación, hace apenas tres años. Nos gustan mucho sus canciones, pero también su actitud, sus videos y su directo. Lo tiene todo, copón.

El mal de la juventud no tiene cura. El contagio ejercido por «El mal de la juventud», tampoco. Cuanto más escuchas sus canciones, más te ponen. Por eso quedamos con Ada y Sergio, cincuenta por ciento del cuarteto, para que nos contaran de dónde vienen estas composiciones que nos gustan tanto. Después de su visita a la playa güifi nos gustan incluso más.

Crecer y multiplicarse. Eso es lo que hace el repertorio de buena parte de los protagonistas de este programa dedicado a canciones nuevas que llegan de lejos. Aunque algunos de ellos son estrellas globales con apenas veinte años. Nada de qué extrañarse en realidad, es una constante en la historia del pop. De superpop es de lo que va la primera parte del programa, en el que encontramos canciones incontestables facturadas por artistas que acaban de llegar, como quien dice, pero que ya son modelos para sus seguidores. También hay rock, faltaría más. Y no solo hecho por veteranos y venerables, también por novatillos que apuntan maneras. Incluso nos permitimos el lujo de tirar de alguno de nuestros grupos favoritos con la excusa de que andan reeditando, que sige siendo gerundio.
Crecer y multiplicarse. Eso es lo que sigue haciendo el cancionero de 2021, que ya va casi por la mitad y que está dejando muchos motivos para ser recordado. Si un programa como este sirve para recordar cómo nos sonaba el mundo aquí y ahora ya nos damos por satisfechos.

El tormento y el éxtasis con Tulsa, quien acaba de publicar nuevo álbum cuatro años después de «Centauros». Miren Iza lleva visitando la playa Güifi desde que empezó a grabar por su cuenta. Siempre que se ha podido, la hemos invitado a charlar a la sombra del cocotero. Y siempre ha sido motivo de alegría ir a sus conciertos y seguir sus pasos creativos. «Ese éxtasis», es el nuevo disco del que les hablamos tres líneas más arriba. Y es la excusa para volver a vernos con ella junto a la chasca. Algunas de sus canciones ya las conocíamos, porque las ha ido mostrando durante los últimos meses. Otras las estamos empezando a conocer, como quien dice. En cualquier caso, estamos ante uno de los mejores álbumes de Tulsa, lo cual es sinónimo de mucho.
El tormento y el éxtasis con Tulsa. Mucho más de lo segundo que de lo primero, en realidad. Esperamos que disculpen la licencia poético-fílmica. Y les animamos a profundizar en este trabajo de Miren, que seguro que van a encontrar canciones que les toquen el miocardio en él. Además, traemos una versión inédita en acústico de «Tres venenos». Tuvimos la suerte de producirla para el piloto del programa de televisión Bar Veneno junto a nuestros socios de División Sonora. Sin la generosidad de Miren, no la estaríamos disfrutando hoy.

La vida en los márgenes de nuestro ecosistema musical sigue su curso. No hay manera de frenarla. Habrá quien prefiera no darse por aludido pero ahí conviven grupos jovencísimos, leyendas de la canción popular en castellano, veteranos que tiran del carro autogestionario, mozos que ven publicada su primera canción, reyes del boom-bap hispano, herederas de estirpes míticas que encuentran una vioz propia. Hay de todo ahí, y merece la pena dedicar un rato a escucharlo para quedarse con lo que más nos ponga.
La vida en los márgenes, en el sector creativo independiente, se renueva en un continuo de partituras que abordan asuntos universales desde perspectiva sonoras muy distintas. Esa es la gracia del asunto, que cada cual hace de su capa un sayo para aliviar esa comezón expresiva que le asedia. Por eso hay tantos argumentos distintos en un programa corto como este. Ocho canciones hechas aquí, desde la periferia del sector, pero con sustancia.

Seguimos oyendo guitarras. Y suenan que flipas en su mayoría. Algunos predijeron que hacer canciones con estos cacharros se iba a terminar, pero no va a ser hoy. Ni será mañana. Ni pasado. Vaya usted a saber cuando será. El caso es que aquí convocamos a grupos y solistas de tres continentes que hacen música tañendo seis cuerdad, dejando que el fluido eléctrico haga honor a su nombre y transporte hasta nuestros oídos el calambrazo y el susurro. Ese armónico que parece suspendido en la eternidad y ese riff en quintas que nos pone borricos.

Seguimos oyendo guitarras. Las tocan veteranas del rock estadounidense, novatos del post-punk británico, psicodélicos de Oceanía, leyendas subterráneas de este instrumento. Ahí siguen, acompañando composiciones que valen imperios. Impulsándonos a seguir arrimando oreja para encontrar canciones nuevas que nos hagan sentir.

Canciones que son refugios, por uno u otro motivo. Canciones que se ponen en pieles ajenas ante el amor no correspondido y ante la desigualdad social. También canciones que celebran el hecho de estar vivos y poder compartirlo con nuestros seres queridos. Canciones que vuelven su mirada al origen para caminar por veredas ya conocidas pero que no deben caer en el olvido.
Canciones que son refugios, sin duda. Un breve pero sustancioso menú de canciones internacionales llegadas desde tres continentes. Desde las orillas del Báltico, desde las arenas del Sahel, desde la América más o menos Profunda. Algunas de ellas, muy sofisticadas. Otras impecables en su sencillez, pero igual de estimulantes o sorprendentes. Todas las canciones de este programa comparten la frondosa raíz de la música negra, aunque lo hacen desde perspectivas muy distintas, permitiendo que el carácter de sus creadores aflore a superficies que pueden ser rugosas o tersas, pero que nunca nos dejan indiferentes. Canciones que son refugios, en las que siempre podemos hacer una parada para recuperar el aliento.

Tirando del «Hilo negro» nos encontramos con unas cuantas canciones para el recuerdo. Porque el segundo álbum del grupo sevillano Derby Motoreta’s Burrito Kachimba gusta más cuanto más se escucha. Nos recuerda a muchas cosas que siempre nos han gustado un montón, tanto de aquí como de allá. Pero estas partituras tienen vida propia, una […]

Sigue habiendo motivo para escuchar con atención las propuestas que cada semana atestan nuestro buzón. Siempre hay que pasar el cedazo, quedarse con lo que más nos pone. Pero no cuesta reunir un puñado de canciones nuevas –trece en este caso– para compartir con una audiencia siempre distinguida que, por cierto, no deja de crecer.

Sigue habiendo motivo y lo mejor de todo esto es la diversidad de propuestas. También la finura de las mismas. Hay variedad de discurso, de registro, de sonidos. Algunos optan por mantenerse fieles a la tradición que guía sus pasos desde que empezaron a juntar acordes. Otros prefieren lenguajes menos cómodos pero igual de estimulantes. En castellano, en inglés, en euskera. Descubirendo a músicos desde su primera grbación seria o reencontrandonos con artistas de mucha experiencia que siguen ahí, haciendo lo que mejor se les da, a menudo contracorriente pero siempre con fundamento.

Punk y romanticismo con Rata Negra, quienes acaban de publicar «Una vida vulgar», su tercer álbum. Con canciones cada vez más cerca del pop, aunque sin perder filo. Y sin abandonar ese espíritu autogestionario que les acompaña desde siempre y que todavía aflora en cada uno de sus movimientos. Con Violeta de regreso a La Isla de Encanta muchos años después junto a Pablo, ya que Fa no pudo acompañarnos en esta ocasión. También con Satán, protagonista del primer featuring perruno de nuestra dilatada historia. ¡Menudo carácter!

Punk y romanticismo con Rata Negra, que además realizan una breve selección discográfica para nuestra distinguida audiencia en la que confluyen pasado y presente, ofreciendo pistas valiosas para comprender un poco mejor algunos influjos de sus canciones. Una conversación más que agradable alegrando vidas vulgares como la tuya y la mía.

Escandinavia y los demás en un programa de actualidad internacional con varias escalas en la península boreal. Desde Suecia y Noruega llegan más de un tercio de las canciones de este programa en el que también basculamos entre el Reino Unido y Norteamérica. Algunos de estos videos anticipan discos que llegarán muy pronto a las tiendas y plataformas de streaming. El resto acaban de hacerlo.

Escandinavia y los demás con distintos enfoques del folk y la canción de autor. Con la jovencísima Girl In Red proyectándose hacia el público mayoritario desde Noruega y José González afianzando su posición en el mainstream desde Suecia. También con dos artistas escandinavos de largo recorrido que hicieron fortuna a principios de este siglo y vuelven a darnos alegrías: Last Days of April y Kings of Convenience. De por medio, muchos solistas de la escena independiente anglosajona. Y, para terminar, dos propuestas londinenses que destacan por su destreza instrumental desde perspectivas casi antagónicas: Zebrah y black midi.

Un porrón de Novedades Novedosísimas antes de pasar por las urnas en los madriles. Con canciones facturadas en todos los rincones de nuestro país, incluida su capital, claro. Un programa extenso y muy variado, porque la creatividad nunca duerme y nuestros artistas y sellos no descansan. Menudo ritmo llevan, la virgen. Hace cuatro días ya les servimos una buena ración de nuevas canciones en español aunque no todas españolas, pero aquí seguimos, paseando una bandeja que vuelve a estar llena.
Un porrón de Novedades Novedosísimas con canciones de veteranos de la cosa independiente, con recién llegados muy jóvenes, con artistas que se autoeditan y apuestas de multinacional. Sin hacer ascos a casi nada, siempre y cuando nos guste y nos ponga: sintetizadores modulares, rock endurecido en euskera, rap futurista, psicodelia suavesita, garage siniestroide desde el Páramo del Espanto, pop urbano post-adelescente, canciones de guitarras chapadas a la antigua… Disfruten del bufé, ya saben que es libre.

De uno a otro lado del charco, navegando entre novedades que alegran la vida a cualquiera. Desde el Caribe a La Mancha. Desde el Cono Sur hasta el Mediterráneo. Diez canciones en castellano –no todo lo rico se sazona en inglés– más un bonus en portugués de Brasil. Estrellas internacionales y artístas jovencísimos que acaban de empezar. Sonidos tradicionales, pellizcos flamencos, beats, riffs de rock ácido, pop de avanzada. Lo que ustedes gusten, será por variedad.

De uno a otro lado del charco, comprobando por enésima vez que los vínculos tejidos por una lengua común son mucho más resistentes y profundos de lo que pueda parecer a simple vista. Porque generan espacios comunes e impulsan una parte de nuestra cosmovisión. Y porque vienen acompañados de códigos universales como el ritmo y la melodía. Qué alegría hacer un programa como este. Esperamos que a ustedes les guste tanto como a nosotros.

Lo de Calavera no son espejismos. Ni mucho menos. El segundo álbum del grupo zaragozano comandado por Álex Ortega es realidad esculpida con ocho canciones imponentes. «Espejismos», de hecho, es uno de los mejores discos españoles publicados en lo que llevamos de año. No le sobra ni le falta nada. Tiene unas melodías de las que hacen afición, letras que plantean un estado de ánimo muy determinado con sutileza e incluso colaboraciones de viejos conocidos en la playa güifi.

Lo de Calavera no son espejismos, por eso convocamos a Álex tras la siesta dominical para que nos contara más cosas sobre estas canciones, ilustradas por videos sencillos pero muy efectivos que refuerzan el apetecible contenido musical de sus composiciones. Además, disfrutamos con la selección personal de nuestro invitado, en la que encontramos a grupos y solistas españoles que operan en los márgenes de la escena idependiente cuya música merece más atención de la recibida hasta ahora.