El productor barcelonés D-Fried, con un nutrido bagaje creativo a sus espaldas y tras codearse con lo más elegante de la IDM y la electrónica de culto en trabajos y remixes para sellos como Phonocake, Lemongrassmusic, Mizukage Recs, Double Life y Force Intel/Mille Plateaux, entre otros, regresa a casa con mucho para contar y nos presenta, a través de Discontinurecords, su más reciente trabajo: “The Lost Tomorrow”, una perfecta bitácora que a modo de álbum resume los últimos devenires de un incansable viajero en busca del futuro perdido.

fotoJordi

Creado en un entorno que se presume básicamente digital -aunque se adivina presencia humana en las casi escondidas grabaciones de campo que se perciben- el disco plantea un panorama no falto de decepción ante la idea que al despejarse la incógnita del mañana éste será menos brillante de lo deseado. Esto se traduce en un imaginario sonoro que navega con soltura entre ríos de texturas en los que glitchs y clicks hacen de olas, y en los que milimétricos arpegios conforman una fauna que sin dejar su lado maquinal juega sin reparos con melodías luminosas y cercanas. El álbum es una progresión del sonido más emocional propio de la IDM atmosférica hacia texturas que son a veces oscuras, a veces luminosas. D-Fried juega con el ciclo eterno del yin y el yang, las dos fuerzas complementarias que rigen el devenir, recreando con sus sonidos espacios urbanos aparentemente vacíos pero con indicios de vida a punto de estallar. Y es así que nos encontramos con joyas como el track de apertura “Meet me in Disko Bay” que arranca con esas voces pseudo oníricas y deriva hacia una atmósfera casi épica, o el íntimo viaje de “Words in Mind”, la vida industrial que plantea “6/25 Crome”, el manifiesto de intenciones del track que da nombre al álbum, “The Lost Tomorrow” y el excelente cierre con “23 Teardrops”, que nos deja emocionados y pidiendo más.

Parafraseando el famoso dicho, podremos afirmar que “todo tiempo futuro no será mejor” ? es posible, pero mientras queden viajeros como D-Fried, el futuro al menos musical, está asegurado.