Morcheeba, trip hop en pleno siglo XXI desde Razzmatazz

Escrito por el 05/04/2022

Sala Razzmatazz 1, Barcelona · Sábado 2 de abril de 2022

Los primeros síntomas de la recién estrenada primavera llegaron a la sala Razzmatazz de Barcelona de la mano de la 23ª edición del Festival Mil·leni. La noche gélida que azotaba la ciudad condal tuvo un respiro gracias al calor y color que Morcheeba impregnó con su directo hasta el último rincón de la sala.

La banda londinense, liderada por una enigmática Skye Edwards, jugó muy bien su papel y nos llevó a los terrenos más oscuros de su discografía, coqueteando con el pop más luminoso y sacando pecho cuando rescataban los cortes de su sonido más trip hop, como es el caso de Never an Easy Way o Trigger Hippie, dos de las grandes concesiones de “Who Can You Trust?”, trabajo con el que debutaron.

A pesar de que la banda ha sufrido múltiples cambios en sus filas a lo largo de su trayectoria (salida incluida de la misma Skye Edward en 2003 para volver en 2010) el grupo siempre ha sabido reponerse y volver a flote por méritos propios, como lo demuestra con “Blackest Blue”, publicado el pasado año y dejando muy buen sabor de boca al séquito de incondicionales que acompaña a la banda desde sus inicios. Una carrera que empezó en 1996 con ese maravilloso debut, «Who Can You Trust?», justo en la plena efervescencia del trip hop, con el que se ganó esa misma etiqueta gracias a las atmósferas punzantes que los hermanos Godfrey facturaban a mediados de los noventa y así aportando su granito a ese nuevo rumbo que tomaba la música electrónica y el pop en una Inglaterra con la necesidad de algo nuevo.

Desde que tomaran posiciones con un ligero retraso, la simbiosis entre la banda y el público fue absoluta, una conexión que en gran parte se debe a la entrega de Skye con los fans, sus bailes y movimientos acompañados de esa voz angelical, hacen de ella una auténtica diva. El setlist, un poco menos generoso que en otras fechas de la gira, estuvo cargado de sentimiento y emoción. Cut My Heart Out inauguró la noche, aunque rápidamente se pusieron en el papel ‘greatest hits’ enlazando Friction y una sublime World Looking In, recibida entre sonrisas e interminables aplausos. Otherwise y sus discretos scratchs hacían junto a Sound Of Blue o la magnética The Sea la parte más pop de un directo que derrochaba sensualidad.

Con pinceladas de un shoegazing de bajas revoluciones se sucedían Trigger Hippie, Slow Down o Blood Like Lemonade, mientras los loops y la electrónica van apareciendo de manera sutil y al mismo tiempo necesarios. Let Me See y el himno Rome Wasn’t Built in a Day nos llevarían al final de una manera colosal, dejando el escenario entre una gran ovación. Pasados unos minutos rematarían con Say It’s Over y la dulce fragilidad de Blindfold, tema que define muy bien quién son Morcheeba y hacia dónde se dirigen.

Texto: Manel Ferrer
Fotos: Toni Rosado


Opiniones

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.


Canción actual

Title

Artist