De ellos ya habrás oído de todo: que si te dan en los morros como el saxo vitaminado de The Sonics, que si rock and roll de herencia latina y discípulos aventajados de los Mirlos y Los Peyotes, que si le robaron las reverbs a Link Wray y el garage surf rock troglodita y directo a los The CrampsLo único que está claro es que su primera referencia musical: “Boda Rumana” (publicado a la par por Bcore y Mama Vynila) es un catálogo de hits para la celebración hedonista, para el movimiento de caderas en una fiesta unga-unga y la banda sonora ideal para despertar en cama ajena.

Salvaje Montoya tocan sin perder la elegancia, hablando en sus letras de lo bien que mueves las caderas o de la receta de un buen gintonic…