El dúo formado por Nick Wood y Kat Day volvían a Barcelona dos años después para defender Only Now Forever, trabajo publicado el pasado mes de octubre en Invada Records, sello que capitanea Geoff Barrow de Portishead, y del que también recurrieron en su anterior “Of Desire” (2016) en el que ya pudimos ver una evolución hacía un sonido más propio y no tan sucio y distorsionado como en sus primeros trabajos, desmarcándose de las comparaciones con grupos como The Jesus And Mary Chayn, Ride o incluso A Place To Bury Strangers, grupos que un servidor usaba a menudo para hacer referencia al dúo londinense. Ahora eso queda atrás y The KVB puede presumir de haber creado algo propio, definiendo su estilo al mismo tiempo que sellan un fuerte sonido, algo en lo que las bandas emergentes tomen de referencia al igual que ellos hicieron en su momento con grupos del genero de finales de los ochenta y noventa.

En cuanto al concierto, ¿qué decir? Me sobran los elogios para una banda que da lo mejor de sí y, a pesar de que la música que facturan, nada fácil de llevar a buen puerto en directo, sonó a gloria; incluso la voz fantasmagórica de Nick fue nítida y en ningún momento surgieron los problemas de sonido que muchos se temían. Poco más de una hora es lo que duró el show audiovisual de provocativas distorsiones a las cuerdas, mientras los sintetizadores nos azotaban los oídos al son de krautrock, post-punk o una gélida electrónica que no hace más que acompañar a un viaje psicodélico de penumbras oscuras.

El ya mencionado “Of Desire” y “Only Now Forever” fueron la columna vertebral de un setlist en el que recurrieron a clásicos como Always Then de su primer disco. Awake fue un viaje espacial de misterioso sonido, y el shoegaze llegó de la mano Never Enough. Tampoco se olvidaron de su EP “Out Of Body” del que rescataron el revival luminoso de From Afar. Como no podía ser de otra manera, In Deep fue el plato fuerte de la velada, espirales de krautrock futurista y lejano, sonido que consiguió por unos minutos que nos fundiéramos con los riffs y el desbocado sonido. Lástima que la parte negativa del concierto se la llevara el público, que otra noche más se dedicó a hablar sin descanso, una falta de respeto al grupo y a todos los que pagan para disfrutar de verdad de un concierto.

Del recién estrenado “Only Now Forever” hay que destacar On My Skin, con muchos ecos a The Horrors, la que da nombre al disco y encargada de abrir el setlist, o una tierna Violet Noon donde un poderoso shoegaze ilumina por unos momentos una noche de oscuro sonido, y que encajaría a la perfección en el último trabajo de Slowdive. Volverían a recorrer a sus inicios en los bises para interpretar una distorsionada y claustrofóbica Here It Comes, que daría paso y pondrían fin con Dayzed, desafiando al sonido y un sinfín de estilos mientras la melena de Kat baila con los sintes que toca como poseída. Al final todos contentos y Nick soplando las velas por su cumpleaños para terminar repartiendo tarta para todos.

Crónica de Manel Ferrer  |  Fotografías de archivo (Toni Rosado)