Crónica de TR/ST – Jueves 11 de abril, Razzmatazz 2

TR/ST pasó de manera exultante por una sala 2 de Razzmatazz que se rindió al trío gracias a un concierto tan intenso como oscuro. A la presencia de Esther Munits a los teclados hay que sumar la incorporación de la batería actual de A Place To Bury Strangers, Lia Simone, que les acompaña a lo largo de la gira dando nuevas texturas y más cuerpo a un sonido al que realmente no le falta nada. Pese a que Maya Postepski dejara la banda tras su debut para centrarse en Austra, recientemente ha vuelto a las labores de producción del nuevo álbum de TR/ST.

Lia Simone · TR/ST

Hay partidos que están ganados antes de empezar y eso es lo que le pasó al power trio que capitanea un sublime Robert Alfons que se metió en el bolsillo a todos y cada uno y sin la menor resistencia. Enfundado en pantalones de cuero plateados y camiseta a modo top transparente, asaltaba un escenario que le sirvió para desarrollar un show en el que él mismo fue el centro de atención, gracias a sus alocados y provocativos bailes que a más de uno enamoraron.

Robert Alfons · TR/ST

The Destroyer” fue el epicentro de la noche repasando en su totalidad los ocho cortes que darán grosor al primer avance. Recordamos que este nuevo álbum se publicará en dos volúmenes: el primero llega esta semana (19 de abril) y el segundo en algún momento del mes de noviembre de este mismo año. Colossal, Unbleached, Grouch o Gone se iban alternando de manera magistral con Shoom, Peer Pressure o Gloryhole ya en la recta final, pero los momentos de mayor éxtasis llegarían con el electroclash futurista de Bulbform, Rescue, Mister o esa preciosa pieza que es Are We Arc?. La ternura se funde entre una oscuridad iluminadora con ecos al americano Mount Sims o los primeros Depeche Mode.

Absolutamente inmersos en el mundo de penumbra que Alfons crea gracias a una oscuridad casi infinita y solo rota por un juego de luces estroboscópicas, luces que le sentaban que ni pintadas a un espectáculo en el que Robert Alfons fue el auténtico protagonista gracias a una entrega y energía increíbles, derrochando sensualidad en todo momento. El flow que desprende el canadiense son como latigazos punzantes que hacen que entregues tu alma a esa voz bañada por dark techno de sofisticados teclados y sintetizadores espaciales, como es el caso de Sulk, tema que puso el punto final.

Su música promiscua de electrónica rugosa evoca en un dance hipnótico que a su vez no es más que una consagración de los mensajes atormentados y desengaños de la montaña rusa emocional que Alfons esconde bajo sus letras, penetrando en tu alma para un viaje a modo trance que eriza y desborda los sentidos. Los cinco años desde la última visita de TR/ST en Barcelona (en aquella ocasión en la sala Becool) han sido largos pero saciados con una gran dosis de hitazos y un directo explosivo a base del mejor synth pop.

Crónica de Manel Ferrer | Imágenes de Toni Rosado

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